«The Last of Us Part 2»: así es el nuevo título publicado por Sony

Berlín (dpa) – Sony acaba de anunciar el lanzamiento de su Playstation 5, pero los tiempos de la Playstation 4 aún no han terminado. Para la cuarta videoconsola de la serie, la multinacional japonesa ha publicado una secuela que se podría convertir en un verdadero éxito de taquilla: «The Last of Us Part 2».

La metrópoli estadounidense de Seattle está totalmente inundada en «The Last of Us Part 2». Foto: Sony Computer Entertainment/dpa

Con la continuación de uno de los mejores juegos publicados para Playstation 3, el desarrollador Naughty Dog tiene grandes expectativas que cumplir. En 2013, «The Last Of Us» convenció a jugadores y críticos por igual, especialmente con su apasionante historia sobre el contrabandista gruñón Joel, protagonista del juego, y su hija adoptiva Ellie.

La trama de la primera entrega describe el viaje de los protagonistas por Estados Unidos en busca de seguridad y un nuevo futuro. Lo hacen en un mundo amenazado por una pandemia que provoca la mutación de los seres humanos en criaturas caníbales.

Al final de la primera parte, Joel toma una decisión difícil: Ellie, que es inmune al siempre presente virus fúngico, podría ser usada como una cura, pero para eso tendría que morir. Joel salva a su coprotagonista de este cruel destino matando a otras personas, sin que ella lo sepa y sin que el jugador pueda evitarlo.

Han pasado varios años desde el final de la primera entrega. La segunda parte gira en torno a Ellie, que ya no es una adolescente, sino una mujer adulta. Vive con Joel en un pequeño pueblo que lucha con éxito contra los infectados y los enemigos.

Debido a una experiencia traumática, Ellie abandona su mundo estable y seguro en busca de venganza y se pone en marcha hacia la devastada metrópoli estadounidense de Seattle. Allí, Ellie queda atrapada entre los frentes de dos fracciones opuestas: una milicia fuertemente armada, por un lado, fanáticos religiosos por el otro. Y los zombis infectados con el virus del hongo siguen siendo un peligro omnipresente.

Durante su misión, Ellie hace frente a sus enemigos para perseguir su objetivo de venganza. La mejor manera de hacerlo es eliminando silenciosamente a los oponentes. Los jugadores pueden esconderse con Ellie detrás de los muebles o en la hierba alta y luego, en silencio, vencer a los enemigos con una cuchillada certera. Ellie también puede recurrir a diversas armas de fuego. La estrategia se basa en el sigilo y la perseverancia, en caso contrario el fracaso es seguro.

En «The Last of Us Part 2», la violencia está a la orden del día: cadáveres mutilados por los infectados, el despiadado «shhh» que usa Ellie para atacar a sus oponentes por la espalda, secuencias de video en las que la gente es golpeada en la cara con un palo de golf.

Mientras que en juegos de disparos al estilo de «Doom» la brutalidad termina siendo cómica por lo absurdo de sus excesos, en «The Last Of Us Part 2», la violencia es realista, aburrida y repulsiva. Tanto es así que el videojugador terminará evitando los enfrentamientos, no porque sea la forma más fácil de vencer, sino simplemente porque no desea ver más sangre.

La violencia del juego no es casual, sino intencional: «The Last of Us Part 2» quiere mostrar las consecuencias del deseo de venganza y lo difícil que es detener el círculo vicioso de violencia que de él se deriva.

Es el usuario quien decidirá si la fórmula funciona o si el juego con esta representación realista se parece más bien a la pornografía violenta. Para el autor de este artículo, las exageradas escenas fueron la razón principal para no querer continuar el juego, a pesar de la necesidad de conocer el destino de los bien descritos personajes y el final de la intensa historia.

Técnicamente, «The Last of Us Part 2» es sin duda una obra maestra. Rara vez se pueden ver gestos y expresiones faciales tan detalladas y de aspecto tan real en los juegos. En las pruebas realizadas no se encontró ni un solo error de software, e incluso la versión más antigua y débil de la Playstation 4 muestra las imágenes, en parte impresionantes, sin ningún tipo de fallo en el rendimiento.

También es digna de mención especial la configuración de ajustes para los niveles de dificultad y accesibilidad. El juego se puede adaptar muy bien a las necesidades individuales, lo que debería facilitar el acceso al mayor número posible de personas interesadas.

Otro aspecto positivo es que, mientras que la gran mayoría de los personajes de muchos otros juegos siguen siendo blancos, masculinos y heterosexuales, «The Last of Us Part 2» es más diverso en todos los aspectos.

El diseño de los niveles también está maravillosamente bien mezclado: la mayoría de las veces, el juego avanza linealmente a través de las etapas del juego, pero entre ellas, los jugadores pueden explorar las distintas áreas libremente y, hasta cierto punto, decidir cómo llegar allí.

Sin embargo, Ellie toma decisiones importantes sin ninguna aportación del jugador, tal como lo hizo Joel en la primera parte de «The Last of Us». Si el jugador no está de acuerdo con estas decisiones, surge una creciente disonancia entre él y la protagonista.

Esta falta de conformidad y las condiciones de marco en las que fue publicado el juego hacen que a veces sea difícil disfrutar la historia: en el contexto actual de una pandemia global, «The Last of Us Part 2» es un hueso bastante duro de roer.

La historia muestra sobre todo el lado oscuro de la humanidad, con un mundo que se hunde cada vez más en el odio y la violencia, incluso 25 años después del brote de la infección por hongos. Y, si bien el juego muestra momentos relajados e incluso felices, especialmente en los «flashbacks», es inevitable tener la sensación de que en cualquier momento todo volverá a estropearse.

Debido a su temática y su siniestra ambientación, y después de meses de aislamiento social, «The Last of Us Part 2» no es un juego para todo el mundo. Esto no hace que sea malo, al contrario. Sin embargo, y especialmente en este momento, hay que disfrutarlo con cierta precaución.

Por Benedikt Wenck (dpa)