Nuevo estudio revela actividad volcánica en la región alemana del Eifel

Foto: Thomas Frey/dpa

Potsdam/Maguncia (Alemania), 13 jun (dpa) – El terreno en la región llamada Eifel, una zona volcánica situada en el oeste de Alemania, se está elevando un milímetro por año pero desde hace mucho tiempo, según lograron demostrar por primera vez científicos estadounidenses.

Los investigadores observaron además que, al mismo tiempo, la superficie se está desplazando en el plano horizontal en la zona, como si una fuerza la presionase desde abajo hacia arriba.

En el estudio se evaluaron los datos de mediciones de miles de antenas de GPS ubicadas en Europa Occidental durante un periodo de 20 años, y se encontraron así nuevas pruebas de un vulcanismo todavía activo en la región del Eifel.

«El Eifel es la única región del estudio en la que el movimiento de tierra fue significativamente mayor de lo esperado», señaló el autor principal del estudio, Corné Kreemer, de la Universidad de Nevada en Reno.

«Los resultados indican que material rocoso ascendente podría causar este movimiento del suelo», explicó, a la vez que añadió que si se consideran todos los puntos, «parece claro que algo se está gestando debajo del corazón del noroeste de Europa».

La última erupción volcánica en la región del Eifel tuvo lugar hace casi 13.000 años. Según los investigadores, fue tan potente como la del volcán Pinatubo en Filipinas, que en 1991 catapultó al aire cinco mil millones de metros cúbicos de ceniza y polvo.

Los científicos estiman que el magma se acumula bajo la región del Eifel a una profundidad de unos 50 kilómetros, según publicaron en el «Geophysical Journal International». La zona de elevación también incluye Luxemburgo, Bélgica oriental y el sur de los Países Bajos.

Investigadores alemanes, por su parte, probaron a principios de 2019 que la región del Eifel continúa siendo un sistema volcánico activo.

Desde 2013 registraron ocho series de terremotos de baja magnitud a profundidades de diez a 45 kilómetros bajo el lago Laach, lo que serían indicios de que los fluidos magmáticos podrían subir desde el manto superior hasta la corteza terrestre, como indicaron en un artículo en el «Geophysical Journal International».

Torsten Dahm, experto del centro alemán de investigación de las geociencias GFZ en Potsdam que participó en el estudio germano, aclaró que los resultados de ambas investigaciones no significaban que una erupción volcánica sea actualmente inminente.

Dahm acotó que el nuevo estudio estadounidense es «una buena confirmación» de que «hay actividad en la región del Eifel» y que lo hace desde una perspectiva diferente: «Por primera vez, ha sido posible medir el levantamiento en un área de mayores dimensiones».

El científico precisó que, a partir de los sedimentos en la superficie, hasta ahora se había estimado que el suelo se eleva solo 0,3 ó 0,1 milímetros por año. «La cifra determinada por las mediciones actuales es mayor», apuntó.

«Pero los nuevos resultados no modifican nuestra evaluación del peligro volcánico», afirmó Dahm.

El geofísico admitió que existe la probabilidad de que haya otra erupción que produzca un maar (cráter volcánico ancho y bajo) o un pequeño cono de ceniza en la región del Eifel y que se espera una erupción mayor en algún momento del futuro, «probablemente de nuevo en la zona del Eifel Oriental, en el lago Laach».

Thomas Dreher, de la Oficina regional de Geología y Minería de Renania-Palatinado, también opinó que las mediciones en la región del Eifel deben ser ampliadas.

Dreher indicó que el servicio para detectar sismos ya fue reforzado este año y que se intensificaron las mediciones en la zona. Al mismo tiempo, enfatizó que no ve ningún peligro, ni para las personas ni para la infraestructura en general. «Ni siquiera en los próximos 1.000 años», comentó.

Por Birgit Reicher (dpa)