«Mamma Erasmus» sigue confiando en la UE a pesar de ciertas asperezas

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(dpa) – La Unión Europea (UE) no está atravesando la crisis causada por el coronavirus exenta de problemas. Cada día emergen nuevas divisiones entre sus miembros, mientras el bloque ingresa en una recesión de proporciones históricas y debe enfrentar, a su vez, la pérdida de decenas de miles de vidas.

Pero Sofia Corradi, la inventora del intercambio estudiantil conocido como Erasmus, una de las iniciativas más exitosas de la UE, insiste en que el proyecto europeo sigue siendo clave para la vida de muchas personas.

«No creo que Europa sea perfecta o que no pueda ser modificada, cambiada o mejorada, pero sigo siendo de la opinión de que ‘Europa’ es mejor que ‘ninguna Europa'», dijo en una entrevista.

Corradi, una profesora universitaria retirada especialista en Ciencias de la Educación que se ganó un lugar en el Salón de la Fama de la UE, habló con dpa.

En la entrevista, evocó la famosa máxima de Winston Chruchill, quien una vez dijo que «la democracia es la peor forma de Gobierno, con excepción de todas aquellas otras formas que se han intentado cada tanto».

«Podríamos decir lo mismo acerca de Europa», señaló Corradi.

La pandemia ha dejado expuestas algunas fallas dentro de la UE, con países duramente golpeados por el coronavirus en el sur de Europa, como España e Italia, quejándose de la falta de solidaridad de sus socios del norte, como Alemania y Holanda.

Sin embargo, Corradi, de 85 años, dejó de lado los conflictos políticos más actuales para tratar de hacer foco en un cuadro más amplio.

«Usted y yo estamos hablando con libertad para decir lo que queremos. ¿Puede imaginarse lo mismo sucediendo en China? Y recuerde, ya han pasado 70 años sin que estemos en guerra unos contra otros dentro de Europa», añadió.

«¿Puede imaginarse a alguien diciendo ahora ‘crucemos la frontera y matemos a nuestros vecinos’? Vendría la policía y los llevaría a un hospital psiquiátrico, no a la prisión», aventuró Corradi.

Erasmus, la gran creación de Corradi, fue lanzado en 1987, después de que ella hubiera estado promoviendo su idea por casi 20 años. Desde entonces, más de diez millones de europeos han participado en el programa.

Su iniciativa ha creado una llamada «generación Erasmus» de europeos cosmopolitas y multilingües vistos por muchos como la mejor esperanza para que continúe el proyecto de la UE.

En tanto, Corradi se hizo conocida como «Mamma Erasmus,» un título que adoptó con júbilo. «Me recuerda a esos restaurantes de la vieja escuela con nombres como ‘Mamma Teresa’ o ‘Mamma Rosa’. Me gusta mucho», reconoció.

En un discurso en Roma, a fines de enero, describió su invención como una experiencia transformadora que hace que uno se vuelva «una mejor persona», al permitir «la completa inmersión en una cultura diferente».

Corradi lo vio con sus propios ojos hace décadas. Mientras estudiaba en la universidad, en Roma, tuvo la oportunidad de pasar un año en la Universidad Columbia de Nueva York con el programa Fulbright.

Cuando regresó, su universidad se negó a reconocerle los exámenes que había dado en Estados Unidos, obligándola a repetirlos en Italia y postergando su graduación.

Contó que se sintió tan «humillada» que se juró a sí misma que trabajaría para que para las generaciones futuras fuera más fácil estudiar en el extranjero sin ser castigadas por ello.

«Quería que la experiencia de estudiar afuera, históricamente un privilegio para unos pocos miembros de las familias más influyentes, estuviera a disposición de cualquiera que quisiera hacerlo», señaló en su discurso.

Corradi pasa por lo general gran parte de su tiempo en el circuito de conferencias brindando discursos y entrevistas y recogiendo premios, pero las medidas tomadas para frenar la pandemia de coronavirus pusieron fin a esa rutina.

Por primera vez en muchos años, contó que no tendría ningún compromiso por la celebración del Día de Europa en mayo. «No iré a ningún lado, ya que a mi edad, realmente no quisiera contagiarme con el virus», reconoció.

Por Alvise Armellini (dpa)