Casomera, en Aller, ya cuenta con una nueva biblioteca popular impulsada por el vecindario, concebida como un espacio comunitario para facilitar el acceso a la cultura y el conocimiento.

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha inaugurado la nueva biblioteca popular de Casomera (Aller), un proyecto nacido de la iniciativa vecinal con clara vocación pública y comunitaria. Barbón ha destacado el valor colectivo del proyecto y el compromiso del vecindario, señalando que “esta biblioteca es un ejemplo de cómo la cultura nace del pueblo y se construye desde la cooperación”.
El papel de las bibliotecas en la democratización
Durante su intervención, el presidente ha subrayado una idea central: el papel de las bibliotecas como herramienta de democratización del conocimiento y garantía de libertad. Barbón ha recordado que ya en los orígenes del movimiento obrero estos espacios fueron esenciales, afirmando que “las bibliotecas populares permitieron que la educación y la cultura dejaran de ser un privilegio y se convirtieran en un derecho”. En un contexto de desigualdad y altas tasas de analfabetismo, ha defendido que estos centros fueron clave para la formación de las clases trabajadoras.
Referencias históricas y políticas educativas
El jefe del Ejecutivo autonómico ha aportado además una reflexión histórica vinculada al exilio republicano tras la Guerra Civil, citando datos del informe Quintanilla, que pudo consultar en su reciente viaje institucional a México. “Cuando se analizan los perfiles de quienes se marcharon al exilio, se comprueba que la mayoría pertenecía a oficios humildes y, sin embargo, los niveles de analfabetismo eran muy bajos gracias al esfuerzo educativo previo”, ha explicado. Para Barbón, estos datos han demostrado que las políticas públicas de alfabetización y acceso a la cultura tienen efectos profundos y duraderos.
Reconocimiento al impulsor del proyecto
Barbón ha cerrado su intervención con un reconocimiento personal a Fernando Álvarez, impulsor de la biblioteca y antiguo profesor suyo, al que ha definido como un docente que enseñaba a pensar de forma crítica. “Nada nos hace más libres que la cultura y el conocimiento”, ha asegurado, defendiendo la vigencia del libro y de las bibliotecas en un mundo marcado por la desinformación. La biblioteca de Casomera, ha concluido, ha nacido para que “nadie quede privado de acceder al saber, viva donde viva”.