Casi una de cada cinco empresas asturianas sigue sin página web propia, según la última encuesta del INE sobre tecnología en las empresas, y muchas de las que la tienen no transmiten la imagen que merece su trabajo.

La mayoría del tejido empresarial asturiano vive en ese hueco: negocios que hacen bien su trabajo pero que en internet apenas existen, o que cuando aparecen lo hacen con una imagen que no les hace justicia. Un taller con veinte años de oficio puede perder el encargo frente a otro recién llegado solo porque el segundo aparece en Google con una web cuidada y él no.
Con esa premisa nació Xeito Studio, un estudio de diseño y marketing fundado en Gijón por Dámaris Beltri y Guillem Puig, que trabaja con encargos que llegan tanto de Asturias como del resto de España.
Diseño y marketing: dos mundos que van de la mano
El planteamiento parte de un problema conocido: el diseño y el marketing se necesitan, pero las empresas suelen contratarlos por separado. El logotipo se encarga a un sitio, la web a otro y el posicionamiento a un tercero, y el resultado pocas veces encaja. La web no se parece a la marca, la marca no aparece en Google y cada proveedor culpa al anterior.
Los dos perfiles fundadores se reparten justo esas piezas. Dámaris viene del mundo del diseño gráfico y la identidad visual; Guillem, del marketing digital y el posicionamiento en buscadores. La propuesta es que una empresa resuelva en un mismo sitio cómo se ve y cómo la encuentran sus clientes, sin contratar a tres proveedores distintos. La fórmula ha encajado rápido: en menos de un año, el estudio recibe una media de tres solicitudes de presupuesto al día, según sus propias cifras.
La imagen entra primero
La mitad del estudio es diseño: logotipos, identidad de marca, diseño editorial, cartelería. Del área se encarga Beltri, diseñadora gráfica en Asturias, que en este primer año ha firmado trabajos para arquitectos de Gijón y la identidad de marca de una sidra de hielo en Oviedo, junto a encargos de particulares y empresas del resto de España.
«Un buen diseño puede apoyarse en la IA, pero nunca hacerlo desde cero con ella, a menos que quieras ser igual que tu competencia», defiende la diseñadora. La coherencia visual, insiste, tiene que sostenerse igual en una tarjeta de visita que en la página web.
Una web pensada para convertir
Porque la imagen se traslada después a la web, y ahí es donde más se nota trabajar con los dos perfiles a la vez: la diseñadora cuida que la página cuente la marca y el especialista en marketing la construye para que cargue rápido, posicione en Google y convierta visitas en clientes. Su servicio de diseño y desarrollo web en Asturias parte siempre de un diseño a medida, adaptado al presupuesto de cada cliente. Y con una particularidad cada vez más importante: las webs se preparan también para aparecer en los buscadores de inteligencia artificial, como ChatGPT o Gemini, donde cada vez más gente pregunta antes de comprar.
Aparecer cuando el cliente te busca
Tener web no sirve de nada si nadie la encuentra. Por eso el otro pilar del estudio es la visibilidad en Google. Trabajan el SEO local en Asturias para que un taller, una clínica o un restaurante salga cuando alguien de su zona lo busca, también en Google Maps. Es el tipo de búsqueda que acaba en llamada o en visita a la tienda, y uno de los pocos terrenos donde un negocio pequeño puede competir de tú a tú con cadenas mucho más grandes.
La tercera pata: la inteligencia artificial
A esos dos oficios clásicos el estudio suma un tercero que lo distingue de la agencia al uso: la automatización de procesos con inteligencia artificial. Aquí el objetivo cambia: ya no se trata de la imagen ni de la visibilidad, sino de la productividad. Crean sistemas que ejecutan sin intervención humana tareas repetitivas de poco valor, como responder presupuestos, clasificar correos o atender llamadas con agentes de voz, y que liberan entre dos y cinco horas de trabajo a la semana. Tiempo que el negocio recupera para lo que de verdad aporta valor. Solo el 14,2 % de las empresas asturianas utiliza hoy soluciones de este tipo, según la encuesta del INE sobre el uso de tecnologías en las empresas del primer trimestre de 2025: quien las adopta primero juega con ventaja.
«La inteligencia artificial suena a cosa de multinacionales, pero donde de verdad se nota es en lo pequeño: contestar un presupuesto el mismo día o atender el teléfono fuera de horario. Un negocio de cinco personas lo nota la primera semana», explica Guillem.
Reuniones donde se entiende lo que se paga
El estudio atiende a sectores muy distintos y buena parte de sus encargos llega ya de fuera de la región, pero su apuesta sigue siendo la cercanía con el tejido empresarial asturiano: reuniones presenciales donde se entiende lo que se paga, sin tecnicismos vacíos ni informes que nadie abre. Para las empresas de la región que llevan tiempo notando que su presencia en internet se les ha quedado corta, la respuesta ya no pasa por contratar a una gran agencia de fuera. La tienen a un paso.