El partido de máxima expectación, que enfrentaba al PSG, ganador de la Champions, frente al Chelsea, ganador del Mundial de Clubs, terminó con victoria del PSG por cinco a dos al Chelsea. Ha sido un auténtico partidazo, con un resultado muy incierto, y hay un hecho para analizar: estando tres a dos, con el gran gol de Vitinha, se marcharon para la caseta Palmer y Joao Pedro y entraron a jugar Liam Delap y Romeo Lavia. ¿Quién podía detener ese vendaval del equipo francés totalmente crecido? El equipo inglés debería ir a por el empate o impedir una derrota más abultada y, efectivamente, la situación se agravó, pues Kvaratskhelia, de Georgia, marcó dos golazos. El cuarto del equipo fue un disparo de fuera del área que entró por la misma escuadra, y el quinto, otro gol imparable. Así se llegó a la goleada por cinco a dos.

Todos ellos fueron unos golazos: el primero, de Barcola, con el empeine total, a bote pronto, por la misma escuadra; el segundo, del gran Dembélé, en una gran galopada que culminó con regate y enorme tiro cruzado; y el tercero, que deshacía la igualada, marcado por Vitinha, que con su maestría y sangre fría elevó el balón por encima de Jorgensen. La euforia de la afición francesa ha sido enorme por el gran triunfo cosechado.
Los goles del equipo inglés, Malo Gusto y Enzo Fernández, sirvieron para empatar a uno y a dos, pero el gol de Vitinha rompió el partido, que el conjunto inglés no supo detener ante la grandeza de los jugadores franceses, que creen en Luis Enrique por su enorme capacidad de lograr el máximo rendimiento de cada uno.
El equipo de Luis Enrique logra un resultado muy bueno para el partido de vuelta. La Champions es Champions.
Helio del Busto – Entrenador Nacional