Un divorcio supone mucho más que poner fin legalmente a un matrimonio. Cuando una pareja decide separarse, pueden surgir numerosas cuestiones que deben resolverse, especialmente cuando existen hijos, bienes en común o determinadas obligaciones económicas.

En estas situaciones, contar con un abogado de divorcios en Oviedo permite conocer las alternativas disponibles, valorar las consecuencias de cada decisión y afrontar el procedimiento con mayor seguridad jurídica.
¿Qué hay que tener en cuenta antes de divorciarse?
Cada divorcio presenta unas circunstancias particulares. No es lo mismo una separación de mutuo acuerdo en la que ambos cónyuges han alcanzado un entendimiento que un procedimiento en el que existen discrepancias sobre los hijos, el patrimonio o las cuestiones económicas.
Por ello, antes de iniciar los trámites resulta conveniente analizar la situación familiar y patrimonial, identificar los aspectos que deben resolverse y valorar cuál es la vía más adecuada.
Divorcio de mutuo acuerdo o contencioso
Una de las primeras cuestiones que deben plantearse los cónyuges es si existe posibilidad de alcanzar un acuerdo.
En un divorcio de mutuo acuerdo, ambos pueden pactar las principales consecuencias de la ruptura y plasmarlas en un convenio regulador. Este acuerdo puede incluir aspectos relacionados con los hijos, las pensiones, el uso de la vivienda familiar o el reparto de determinados bienes.
Cuando no existe acuerdo, será necesario acudir a un procedimiento contencioso para que las cuestiones sobre las que existe discrepancia sean resueltas por la vía judicial.
La posibilidad de alcanzar un acuerdo puede depender de numerosos factores. Por eso, estudiar previamente las diferentes alternativas puede ayudar a evitar decisiones precipitadas y facilitar una negociación cuando esta sea posible.
Cuando hay hijos: custodia, visitas y pensiones
La existencia de hijos menores suele ser uno de los aspectos que más atención requiere durante un proceso de divorcio.
Entre las cuestiones que pueden tener que resolverse se encuentran el régimen de guarda y custodia, el régimen de visitas y comunicaciones con el progenitor que no conviva habitualmente con los menores y la contribución de cada progenitor a los gastos de los hijos.
El objetivo es establecer unas condiciones que permitan organizar la nueva situación familiar y atender las necesidades de los menores.
También es importante tener presente que las circunstancias familiares pueden cambiar con el tiempo. Determinadas medidas pueden necesitar ser revisadas posteriormente si se produce una modificación relevante de las circunstancias.
¿Qué ocurre con la vivienda familiar?
La vivienda familiar es otra de las cuestiones que puede generar discrepancias durante un divorcio.
Cuando existe una vivienda propiedad de ambos cónyuges, pueden plantearse diferentes escenarios dependiendo de las circunstancias familiares y patrimoniales. Además, el uso de la vivienda puede tener una regulación específica cuando existen hijos menores.
Por este motivo, no conviene analizar la vivienda únicamente desde el punto de vista de la propiedad. También deben tenerse en cuenta las circunstancias familiares y las medidas que se establezcan como consecuencia del divorcio.
Reparto de bienes y cuestiones económicas
El divorcio también puede obligar a abordar cuestiones relacionadas con el patrimonio común de los cónyuges.
Dependiendo del régimen económico matrimonial y de las circunstancias concretas, será necesario determinar qué bienes forman parte del patrimonio común, cuáles pertenecen individualmente a cada cónyuge y cómo se puede llevar a cabo la correspondiente liquidación.
También pueden aparecer cuestiones relacionadas con préstamos, cuentas bancarias, vehículos, inmuebles u otros bienes.
Un análisis previo de la situación patrimonial puede ser especialmente útil para conocer qué aspectos deben incluirse en el acuerdo o procedimiento.
La importancia del asesoramiento jurídico
Ante una separación o un divorcio, intentar resolver todas las cuestiones sin conocer sus consecuencias jurídicas puede generar problemas posteriormente.
El asesoramiento profesional permite analizar las circunstancias de cada familia, explicar las alternativas existentes y ayudar a estructurar las decisiones que deben adoptarse.
En Asturias existen despachos especializados que ofrecen asistencia en este tipo de procedimientos. Entre ellos, Buylla Ladreda Abogados trabaja diferentes áreas del Derecho y puede asesorar sobre las cuestiones jurídicas que plantea una ruptura matrimonial.
En cualquier caso, la conveniencia de una determinada solución dependerá siempre de las circunstancias concretas de cada familia.
Preparar el proceso con información
Un divorcio puede ser un momento complejo desde el punto de vista personal y jurídico. Contar desde el principio con información sobre los pasos que deben seguirse, las cuestiones que deben resolverse y las consecuencias de las distintas alternativas permite afrontar el proceso de una manera más ordenada.
La preparación previa también puede facilitar la negociación cuando existe voluntad de alcanzar un acuerdo y, cuando este no es posible, permite acudir al procedimiento correspondiente con una estrategia jurídica definida.