Ovidio Zapico ha anunciado que Asturias ha logrado 6 millones para impulsar medidas que alivien la presión del mercado residencial y contribuyan a bajar los precios en las zonas de mercado residencial tensionado. La partida, que aprobará el próximo Consejo de Ministros, permitirá desarrollar actuaciones correctoras frente a las dificultades de acceso a la vivienda.

Minutos antes de participar en la apertura de las jornadas La vivienda como bien común, organizadas por el Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias y el Ayuntamiento de Ribera de Arriba, en el marco del V Ciclo de Conferencias de Territorios Equilibrados, Zapico ha defendido la intervención pública en el mercado residencial. En el acto ha estado acompañado por la directora general de Urbanismo, Laura López.
“El Gobierno de Asturias no es un gobierno insumiso a la ley de vivienda estatal. Cree que hay que intervenir en el mercado de la vivienda”, ha afirmado el consejero, quien ha recordado que la comunidad autónoma cuenta ya con 12 zonas tensionadas declaradas y que su consejería continúa trabajando para extender esta medida a otros concejos donde la evolución de los precios haga necesaria la intervención pública.
Zapico ha afirmado que los precios “están disparatados, por las nubes”, una situación que requiere medidas para corregir los desequilibrios del mercado y facilitar el acceso a un hogar.
Mayoría progresista para favorecer el derecho a la vivienda
Respecto a la Ley de Vivienda de Asturias, el consejero ha asegurado que la negociación se encuentra próxima a culminar y ha expresado su confianza en alcanzar un acuerdo con la diputada Covadonga Tomé que permita reunir una mayoría progresista en torno a un modelo que entienda la vivienda como un derecho.
La futura norma blindará por ley el parque público para impedir su venta, garantizará la calificación permanente de la vivienda protegida e incorporará un régimen sancionador para las zonas tensionadas.
El consejero ha destacado también la dimensión social y sanitaria del acceso a un hogar digno. “No es lo mismo nacer en un barrio rico de Asturias que en un barrio de clase trabajadora. La vivienda es un determinante más de la salud y lo vimos desgraciadamente con el suceso de Maricarmen, de cómo, como consecuencia del desahucio, tenía un cuadro clínico que le obligó a hospitalizarse y nunca más salió del hospital”, ha recordado Zapico, quien ha defendido que este reconocimiento de la vivienda como condicionante de la salud quede recogido expresamente en la Ley de Vivienda de Asturias.