El Principado de Asturias ha informado de que ya cuenta con toda la documentación necesaria para comenzar la tramitación del expediente que permitirá declarar la cultura minera asturiana bien de interés cultural (BIC) de carácter inmaterial. La memoria técnica e histórica que sustenta este proceso se ha presentado en la Casa de la Buelga, en Llangréu/Langreo, en un acto organizado por la Cátedra de la Cultura Minera, creada por el Gobierno del Principado y la Universidad de Oviedo para estudiar, documentar y contribuir a la protección de este patrimonio.

La consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, ha participado en la presentación, junto con la vicerrectora de Extensión Universitaria y Proyección Cultural, Marta Mateo; el alcalde de Langreo, Roberto García, y el director de la cátedra, Jorge Muñiz. El encuentro ha servido para dar a conocer las conclusiones de un trabajo que analiza las tradiciones consolidadas alrededor de esta actividad y cómo ese legado continúa formando parte de la identidad y de la vida de las cuencas.
“Esta memoria convierte en un paso concreto el compromiso que asumimos al crear, junto con la Universidad de Oviedo, la Cátedra de la Cultura Minera: estudiar, documentar y proteger este legado, que explica buena parte de lo que somos. La cultura minera sigue viva en nuestras cuencas, en las personas, en las celebraciones, la música, los oficios y saberes que se transmiten y, sobre todo, en valores como la solidaridad, el compañerismo y una forma de entender la vida en comunidad”, ha valorado la consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez.
Esa dimensión viva de la cultura minera es el hilo conductor del estudio. La memoria no se limita a reconstruir su historia o a inventariar lo que permanece de ella, sino que se fija en todo lo que surgió a su alrededor y ha llegado hasta hoy: conocimientos y oficios, música, celebraciones, rituales y también una manera de relacionarse y construir comunidad. Un patrimonio que se ha transformado al mismo tiempo que las cuencas, pero que continúa transmitiéndose de generación en generación.
Para contar esa historia, el trabajo se detiene en cuatro expresiones especialmente representativas: la fiesta de Santa Bárbara, el Coro Minero de Turón, la Brigada Central de Salvamento Minero y los concursos de entibadores. A través de ellas recorre su origen y evolución, pero también analiza qué significan hoy y cómo las comunidades mineras siguen reconociéndose en ellas y manteniéndolas vivas. La investigación incorpora, además, expresiones musicales ligadas a este universo, desde el himno de Santa Bárbara hasta En la planta 14, de Víctor Manuel.
La memoria ha sido elaborada por los historiadores del arte María Fernanda Fernández Gutiérrez y Roberto Álvarez Espinedo. Sus conclusiones dibujan un patrimonio y unas costumbres que han cambiado con Asturias, pero que mantienen un fuerte valor social e identitario. Lejos de quedar reducidas al recuerdo de una actividad industrial en retroceso, siguen encontrando espacios en los que expresarse, conservarse y adquirir nuevos significados.
La protección de esta herencia está en el origen de la propia cátedra, creada en marzo de 2025 para estudiar y documentar estas tradiciones para construir una base sólida sobre la que avanzar hacia su reconocimiento como BIC inmaterial. Con la entrega de la memoria, ese trabajo de investigación se convierte ahora en punto de partida para la tramitación administrativa del expediente.
La cátedra permite también mantener una línea estable de investigación, difusión y transferencia de conocimiento alrededor del legado minero y conectar el trabajo de la Universidad de Oviedo con las políticas públicas de conservación del patrimonio. La protección en la que trabaja Asturias, a propuesta del sindicato SOMA-FITAG-UGT, tiene una dimensión internacional. El Principado respalda formalmente la candidatura de las celebraciones de Santa Bárbara y tradiciones de los mineros, promovida conjuntamente por Polonia, Austria y Luxemburgo para su inscripción en 2026 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.
Santa Bárbara une de manera especial ambos caminos. Es una de las manifestaciones estudiadas para la futura declaración como BIC y, al mismo tiempo, el eje de una candidatura internacional que reúne tradiciones compartidas por comunidades mineras de distintos países europeos. La memoria sitúa en Bustiello, en 1891, la primera celebración minera de Santa Bárbara documentada en Asturias. Desde entonces, la fiesta se ha extendido por las cuencas y ha ido adaptándose a los cambios sociales y económicos sin perder su carácter comunitario.
Gutiérrez ha subrayado que la futura declaración como BIC permitirá “proteger este legado y asegurar que llegue a las próximas generaciones, no desde la nostalgia, sino como parte viva de la Asturias de hoy”. La consejera ha vinculado este proceso con el respaldo del Principado a la candidatura internacional. “Asturias comparte esta cultura con otros territorios mineros de Europa. Protegerla aquí y contribuir a su reconocimiento internacional son dos caminos que avanzan en la misma dirección: conservar una memoria común, darle futuro y reconocer a las generaciones que la construyeron”, ha concluido.