El Principado de Asturias ha informado de que ya ha ejecutado el 12 % del programa de control del lobo iniciado el 3 de septiembre. En concreto, los agentes medioambientales han abatido siete ejemplares, tres en el Oriente y cuatro en el Occidente, a los que se suma uno más hallado muerto en este período en la zona occidental.

El consejero, Marcelino Marcos, ha informado hoy en la Junta General sobre el grado de cumplimiento del programa, con el que se prevé extraer 67 ejemplares hasta finales del próximo año para compatibilizar la conservación de la especie con el mantenimiento de la ganadería extensiva y reducir los daños en las explotaciones.
Marcos ha señalado que, para avanzar en la ejecución, su departamento ha pedido a los cotos de caza que sus guardas participen en el programa. También ha indicado que esta semana ha autorizado actuaciones de control en las reservas regionales.
Según ha recordado el consejero, para llevar a cabo todas las medidas con garantías jurídicas, el Principado modificó el II Plan de Gestión del Lobo, con el fin de adaptar la normativa a la situación real tras la salida de los cánidos del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre). Para ello, se tuvo en cuenta la sentencia del Tribunal Supremo del pasado febrero, que declaró la nulidad del artículo 7.5a del plan vigente, relacionado con los métodos de control, y se ajustó a las indicaciones dictadas.
Distribución de la población
Según los últimos estudios, el lobo ocupa el 83% del territorio asturiano, con un área de distribución de cerca de 8.300 kilómetros cuadrados, conectada con las poblaciones de las comunidades vecinas. Asturias cuenta actualmente con 50 manadas identificadas, de las que 46 son reproductoras. Además, se está evaluando la posible existencia de otros cinco grupos adicionales, que podrían corresponder a nuevas manadas o a algunas de las ya catalogadas. La población estimada se sitúa entre 412 y 460 ejemplares.
La evolución de la especie mantiene una tendencia creciente desde 2001, cuando se contabilizaban 22 manadas en la comunidad.
En 2025 se confirmaron ataques sobre 3.893 cabezas de ganado bovino, ovino, caprino y equino, lo que supone un incremento del 30% respecto a 2021, antes de la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre).
El coste de las indemnizaciones también ha aumentado durante ese período: en 2025 alcanzó los 1.911.171 euros, un 59% más que en 2021.
Marcos ha anunciado la flexibilización de las medidas preventivas frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa. “Tomamos esta decisión porque la actual situación sanitaria permite avanzar en una desescalada, siempre desde la responsabilidad y la protección de nuestra cabaña ganadera”.
La resolución permitirá, hasta el 31 de diciembre, recuperar la celebración de ferias y certámenes ganaderos con animales procedentes de Asturias. Se mantendrá la limitación del Mercado Nacional en las condiciones actuales y el seguimiento sanitario durante 28 días. “Es una decisión coherente con la evolución de la situación, y con la información recibida en el comité Rasve en el día de ayer”.