El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha defendido la necesidad de que se impongan “la sensatez y el interés de Estado” para que los proyectos vinculados al sector de la defensa previstos en la comunidad “lleguen a buen término más pronto que tarde”.

Barbón realizó estas declaraciones durante el acto de entrega de la Medalla de Oro de la Cámara de Comercio de Oviedo a la ministra de Defensa, Margarita Robles, celebrado en la sede cameral y al que asistieron autoridades autonómicas, representantes institucionales y miembros del ámbito empresarial.
Reconocimiento al compromiso con Asturias
Durante su intervención, el presidente del Principado subrayó “el compromiso real y sostenido de Margarita Robles con Asturias” y destacó que su dedicación a la comunidad “se percibe y se agradece a nivel institucional, empresarial y social”. En este sentido, señaló que esta distinción confirma que la ministra “cumple lo que promete”, en referencia al compromiso expresado con Oviedo y con Asturias.
Barbón puso en valor el papel de Robles en la firma del convenio para la ordenación urbanística de los terrenos de La Vega, un proyecto que, según afirmó, “abre la puerta al gran Oviedo del siglo XXI”. También insistió en la necesidad de avanzar con diligencia: “La rapidez no es un capricho, es imprescindible para ganar credibilidad”.
El presidente destacó asimismo el impulso dado por la ministra a la presencia y actividad del Ministerio de Defensa en Asturias y señaló que la comunidad puede convertirse en una referencia internacional en la industria de defensa gracias, en buena medida, a sus decisiones. Barbón recordó que Asturias reúne condiciones idóneas para atraer proyectos estratégicos capaces de generar empleo y riqueza, y reiteró su deseo de que “la sensatez y el interés de Estado se impongan para que todos los proyectos previstos en Asturias lleguen a buen término más pronto que tarde”.
Finalmente, agradeció la implicación de la ministra en actos relevantes para el Principado, como la inauguración de la sede permanente de Asturias en Madrid, y destacó su “generosidad, complicidad y excelente disposición para colaborar”, subrayando que su vínculo con la comunidad “no es de boquilla, sino de corazón y conciencia”.