Los vegetarianos y los veganos suelen necesitar un poco más de espacio para cortar y picar. Foto: AMK/dpa-tmn

(dpa) – Cereales y nueces en lugar de carne, mucha verdura y hierbas en vez de embutidos… lo cierto es que cada vez más personas en el mundo deciden ser vegetarianas o incluso veganas, y eso impacta claramente en el modo en que utilizan la cocina. La mayoría de las cocinas cuentan con la misma disposicíon: cuatro hornillas, un fregadero y una superficie de preparación. ¿Cómo sería una cocina mucho más cómoda para veganos y vegetarianos?

El primer cambio salta a la vista: al cocinar mucha verdura, necesitamos una superficie mucho más grande para pelar, picar y cortar. Pero también es importante el fregadero, «porque cuando procesamos muchos vegetales necesitamos tal vez más de uno», apunta la cocinera Mayoori Buchhalter, que da clases en una academia de la ciudad alemana de Colonia. Buchhalter recomienda tener al menos dos, y por qué no tres espacios con grifo.

Los veganos utilizan además herramientas diferentes a los demás comensales, «como un molinillo de cereales o un mortero, y eso requiere de espacio. Es importante tener esos elementos en la cocina, ya que los alimentos recién molidos son mucho mejores que los comprados», explica Buchhalter, que también da clases de nutrición.

«Donde otros resuelven todo con una batidora, los veganos necesitan tener licuadoras de alto rendimiento para preparar smoothies y electrodomésticos capaces de procesar verduras y frutas», comenta la especialista. Además, también será fundamental pensar dónde colocar tomas de corriente para todos esos electrodomésticos.

Los amantes de las verduras también hacen un uso diferente de la nevera. Quienes no sean carnívoros harán bien en elegir, de ser posible, las neveras diseñadas con compartimentos especiales, de temperatura optimizada y humedad regulada, donde las verduras se conservan mucho más tiempo que en las neveras antiguas.

Quizás también valga la pena tener un mueble que haga las veces de pequeño invernadero para hacer crecer lechuga y hierbas con iluminación LED. Ya existen los primeros diseños que pueden ser incorporados a la cocina. Y los dispositivos más pequeños, para cultivar una única especie, también están a la venta.

La cocina propiamente dicha debería tener al menos cuatro, pero en caso ideal cinco o seis hornillas. «En la cocina vegana suele haber en simultáneo varios tipos de verduras, arroz y salsas sobre las hornillas», explica Buchhalter. «A eso se le suma la preparación de tofu o de albóndigas de cereal, y no hay que olvidar que las legumbres también necesitan un tiempo determinado de cocción», apunta la experta.

En las cocinas no-carnívoras es de gran utilidad tener una hornilla para woks o una placa de acero teppanyaki, donde se pueden asar varias verduras en simultáneo.

Debería haber además bastante espacio para condimentos, idealmente en un sitio fresco y oscuro pero, a la vez, al alcance de la mano. Las reservas de cereales también tienen que poder conservarse en un sitio seco y fresco. «Lo mejor es no tenerlas en la cocina para evitar que se vean expuestas a los vapores. Es mejor conservarlas en una despensa cercana», explica Buchhalter.

Si uno puede diseñar su propia cocina, debería aprovechar para pensar muy bien qué es lo que tiene más sentido para poder cocinar y alimentarse sanamente en los próximos años. «A veces uno tiene ganas de probar recetas nuevas que requieren de una vaporera o de un sous-vide», comenta el experto Volker Irle. «Si uno utiliza estos electrodomésticos durante cierto tiempo y nota que quisiera incorporarlos a su rutina de cocina diaria, lo ideal sería darles un sitio fijo en la nueva disposición. Por lo general, eso ayuda a que el espacio se vea más ordenado».

Hay fabricantes que ofrecen cocinas especiales para vegetarianos, pero suelen ser productos de nicho. De todos modos, quienes estén interesados pueden dejarse inspirar por ese tipo de propuestas, señala Markus Majerus, que organiza la exposición Living Kitchen en la feria de Colonia. «No es necesario llevar a la práctica todo lo que se propone. Puede haber algunos elementos que resulten particularmente prácticos y que tenga sentido incorporar a muchas casas», agrega.

Por Katja Fischer (dpa)