(dpa) – Todos los conductores que tienen un automóvil con transmisión manual, seguramente sintieron alguna vez el ruido metálico acompañado de un crujido desagradable, que se produce al cambiar de marcha incorrectamente. Sin embargo pocos saben que esta fricción puede provocar daños en el vehículo.

La cuestión que surge es si se pueden romper la transmisión o las ruedas dentadas del mecanismo, por ejemplo. «Muy pocas personas saben que en el mecanismo del cambio de marchas, no solo se puede averiar seriamente la transmisión, sino que, en casos extremos, se pueden provocar daños en el motor», dice Achmed Leser, de la inspección técnica de vehículos TÜV Thüringen, en el estado federado alemán de Turingia.

Según la experiencia de Leser, la causa más común del ruido del crujido de la transmisión es el enganche o desenganche incorrecto. Dependiendo de la gravedad del error, las piezas de la transmisión están sometidas a cargas extremas.

Los cambios frecuentes de marcha pueden provocar un desgaste prematuro de las diferentes piezas del embrague.

Los cambios de marcha pueden llegar a dañar el motor

Si los automovilistas, al cambiar de marcha, seleccionan una demasiado corta, por ejemplo al pasar accidentalmente de la cuarta a la primera marcha, el motor se sobrerrevoluciona al embragar.

El aumento de la velocidad del vehículo desde una marcha larga se transmite con toda la fuerza a la marcha demasiado corta. «El motor parece que aúlla y el vehículo se frena con fuerza. Es entonces cuando los limitadores de velocidad del fabricante son puestos a prueba», dice Leser.

Este tipo de errores de conducción no solo dañan la transmisión, sino que también puede provocar averías importantes en el motor. Porque en el interior de éste, la velocidad extremadamente alta hace que los pistones se muevan más rápido de lo que las válvulas pueden asumir en su proceso de apertura y oclusión.

Si los pistones golpean las válvulas con fuerza, pueden doblarse o incluso dañarse. Y a menudo también se puede deformar la biela.

¿Los coches automáticos también pueden sufrir estas averías?

No solo los conductores de coches con transmisión manual pueden cometer errores costosos. A algunos conductores de automóviles automáticos les gusta cambiar de marcha para poder conducir hacia atrás.

Si el cambio de marchas tiene lugar mientras el vehículo sigue rodando, la transmisión automática se sobrecarga. Estos errores de conducción también provocan un mayor desgaste de los componentes de la transmisión.

Si no se realiza el mantenimiento, la transmisión sufre

«Sin embargo, también pueden producirse daños prematuros en la caja de cambios debido a la falta de mantenimiento», explica Leser. Por ejemplo, la falta de aceite es tan perjudicial para la transmisión como para el motor.

Si la película de aceite desaparece, los engranajes de la transmisión ya no están lubricados de forma óptima, lo que provoca un aumento de la fricción y la abrasión de las piezas e incluso la rotura de los engranajes.

Incluso los malos hábitos del conductor, como mantener la mano sobre el pomo de la palanca de cambio en todo momento, no son precisamente propicios para la vida útil de la caja de cambios.

Leser aconseja manejar el embrague y la caja de cambios con cuidado y observar estrictamente todos los intervalos de funcionamiento

Según el especialista, los componentes del motor y de la transmisión son diseñados por los fabricantes para un alto kilometraje. Sin embargo, el funcionamiento incorrecto, la falta de mantenimiento o los malos hábitos pueden reducir enormemente la vida útil. Y en cada cambio de marcha, se incrementa el desgaste.