¿Cuál es la mejor táctica? Negociación salarial en tiempos de crisis

Foto: Zacharie Scheurer/dpa

(dpa)- Quien esté por ingresar próximamente a un nuevo trabajo o tenga por delante la reunión anual con su empleador sobre sus metas laborales posiblemente se esté preguntando si la situación económica actual permite algún margen para negociaciones. ¿Es factible pedir actualmente un salario más elevado?

De hecho, son muchos los sectores que están sufriendo oleadas de despidos y un crecimiento inexistente. Pero, recomienda la coach salarial Sandra Schumacher, en primer lugar siempre es importante ver en qué lugar nos encontramos.

Porque la experta indica que algunos rubros no experimentan ningún tipo de crisis y añade que especialmente los postulantes que llegan desde fuera de la empresa deben seguir intentando negociar un buen sueldo.

NEGOCIACIÓN SALARIAL: UN TEMA QUE NO DEBE SER POSPUESTO

La coach en negociaciones Claudia Kimich considera que aplazar la negociación salarial solamente tiene sentido si el rubro en el que se encuentra activo está pasando realmente un mal momento. Y agrega que sobre todo es importante tener sensibilidad respecto del propio rol en la empresa, así como de la calidad del trabajo que se realiza.

La experta advierte que suele haber «excusas del coronavirus», como ella las denomina: Debido a la incertidumbre general, dice que todas las partes tienden a poner como pretexto la crisis para evitar las próximas negociaciones salariales. Al mismo tiempo, afirma que muchos se sintieron intimidados por los temores colectivos imperantes.

CON AUTOCONFIANZA Y MÁS EXIGENCIAS

Kimich aconseja ser consciente en primer lugar de los propios miedos, así como de sus orígenes. Quien se prepare para una negociación, especifica, debe formular deseos positivos en lugar de miedos negativos. De esta manera, apunta, puede desarrollarse la confianza en uno mismo, que es esencial para el éxito.

Asimismo la capacitadora Anja Henningsmeyer coincide en que, sobre todo, una buena preparación es la que conduce al éxito en las tratativas. En su opinión, crear una buena posición de partida significa saber exactamente lo que se quiere y fijarse metas y límites claros.

Henningsmeyer agrega que establecer un mínimo y un máximo en las aspiraciones salariales ayuda a determinar el margen existente para la negociación.

La experta también advierte que quien no obre en consonancia con los propios límites establecidos o no persiga una meta clara corre el riesgo de terminar negociando al fin y al cabo consigo mismo y minimizando sus propios deseos.

Asimismo resultaría fatal sentarse a la mesa de negociación con una única exigencia, indica Henningsmeyer. Porque, junto al salario, también pueden discutirse cuestiones como responsabilidades, equipamiento de trabajo, homeoffice y presupuestos para capacitación, entre otras.

PONER DE RELIEVE LOS VALORES ESENCIALES

Henningsmeyer subraya que por lo general las negociaciones en tiempos de crisis no son muy diferentes a las de tiempos de normalidad, porque de lo que siempre se trata es de un intento en común para equilibrar los conflictos de intereses.

La experta puntualiza que obtener lo mejor para uno se logra al preocuparse por la situación del otro, o sea sus intereses, problemas y aspiraciones.

A la vez, manifiesta que la crisis solamente exige una mayor empatía. Entonces pueden aplicarse planteamientos estratégicos como: «¿Qué necesita especialmente el socio en la negociación? ¿Son eventualmente mis servicios imprescindibles para él o para ella?»

ANOTE LOS ÉXITOS EN UNA BITÁCORA, ESPECIALMENTE EN TELETRABAJO

Para que el trabajador tome conciencia de su propio valor, asimismo resulta de utilidad anotar los resultados en un cuaderno de bitácora. Esto es recomendado por la coach salarial Schumacher en particular a aquellos que actualmente se están desempeñando en homeoffice.

Quien registra acontecimientos, éxitos y procesos en el trabajo, podrá posicionarse bien en el equipo durante la próxima evaluación. Esto ayuda a presentar claramente el propio valor al empleador, especialmente cuando entre los «trabajos extra» hay un acompañamiento a nuevos clientes o introducción a las tareas a nuevos colegas.

Y, si al final de todo finalmente no se logra el aumento salarial, esto no debe ser tomado de manera personal. Schumacher está convencida de que de cada decepción puede aprenderse algo para la próxima vez.

Por Frederic Vosseberg (dpa)