El café es una de las bebidas más difundidas en todo el mundo. En todas sus variedades, ofreciendo una completa gama de sabores y olores y admitiendo agregados y mezclas, es la bebida preferida del desayuno de miles de millones de personas a diario.

Es cierto que el café en España ha recorrido un largo camino, pudiendo encontrarse en la actualidad no sólo muchísimos bares con café de buena calidad (cosa que hace algunos años era imposible) sino también con muchas empresas dedicadas a la distribución, que ponen a nuestra disposición fabricantes y mayoristas de café de muchas marcas diferentes y en todo el país, como por ejemplo las empresas de café en Asturias.

El café, al igual que el té o que el vino, merece un conocimiento que le haga honor. No sólo en cuanto a sus variedades, sino a su preparación (la molienda, su prensado y por supuesto, su preparación). En este artículo te proponemos un recorrido por la historia del café, sus variedades y algunos datos útiles para que conozcas más a fondo una de las bebidas más famosas del mundo.

Si bien su origen es desconocido, se consideran Etiopía, la antigua Persia o Yemen los lugares más probables. Pellegrino Artusi, autor del célebre manual de cocina “La ciencia en la cocina y el arte del buen comer”, sostiene que la clave para individuar su lugar de origen lo tiene el sabor del grano, siendo el mejor el proveniente de la ciudad de Mocha, en Yemen.

Se conocen muchas leyendas acerca del origen de esta bebida, y te contamos dos de las más comunes. La primera, habla de un pastor de nombre Kaldi quien, llevando a pastorear a sus cabras en Etiopía un cierto día, encuentra un arbusto cuyas hojas y bayas los animales comienzan a masticar y a comer. Al caer la noche, en vez de ir a dormir, las cabras empezaron a dar vueltas, llenas de energía y vivacidad. El pastor, que nunca antes había visto a sus cabras en esas condiciones, regresó al día siguiente a por el arbusto, recogió sus semillas, las molió, y así nació el café.

Otra de las leyendas cuenta que Mahoma tuvo una visión, un día que no se sentía del todo bien: el arcángel Gabriel le ofreció una bebida negra (tan negra como la sagrada piedra de La Meca). Esta bebida, creada por Alá, le permitió reponerse de su malestar con fuerzas renovadas.

Sea cual fuere su origen, en el siglo  XV el café había ya llegado a Damasco y a El Cairo, para luego asentarse en Estambul donde surgieron una serie de locales destinados a su consumo. En Europa, el café penetró más tarde y fue Venecia la primer ciudad que, mirando a Oriente y a Occidente, hizo uso de esta bebida desde finales del siglo XVI. En el siglo sucesivo, el café era una bebida común tanto en Londres como en París y Berlín. Del otro lado del Atlántico, el primer café se inauguró en Boston, casi a fines del siglo XVII.

En cuanto a su cultivación, fue primero cultivado a gran escala en las colonias británicas y también en las holandesas, más precisamente en Java, Indonesia, con semillas provenientes de Mocha, Yemen. También los franceses cultivaron en el Caribe y a través de la Guyana francesa penetró en Brasil, quien es ahora uno de los mayores productores mundiales junto a Vietnam, Colombia e Indonesia.

¿Cuáles son las especies de café? Las más famosas son dos: la Arábiga y a la canéfora (conocida como Robusta). Estas especies se diferencian mucho,principalmente en el gusto. La Arábiga proviene de una planta originaria de Etiopía, Sudán y Kenia. Tienen un contenido de cafeína inferior al de la Robusta y es más dulce. Su cultivación requiere alturas de por los menos 1000 metros. Robusta por su parte tiene su origen en Uganda y Guinea y como es más adaptable en cuanto a zona de cultivación, es más económica.

¿Y su preparación? Existen infinidad de posibilidades, y son los italianos los que mejor lo han comprendido, ofreciendo en sus bares, a diario, una variedad completa que incluye opciones que no se encuentran fácilmente en otros países, como el llamado corto (ristretto), de tan sólo un dedo, que exprime al máximo el aroma con un contenido de cafeína muy bajo, o el corretto, con el agregado de alcohol. Los italianos han difundido además en todo el mundo, un producto de diseño industrial que ha hecho las delicias de los hogares: la cafetera Moka (llamada aquí napolitana, la de rosca). Esta cafetera permite tener el sabor de un café espresso aunque no se tenga en casa la cafetera de los bares.

En España, el café que se consume habitualmente es el café con leche, que compite en popularidad con el cortado. Si eres de los que aman el dulce, pedirás el bombón que lleva leche condensada, y si te gusta el licor, pues el carajillo es un clásico español, aunque muchos lo ven ya en vías de extinción.

Sea como sea que lo consumas, ten presente que el consumo excesivo de café provoca

  • Migrañas
  • Alteraciones en la regularidad del sueño
  • Hipertensión
  • Nerviosismo
  • Irritabilidad
  • Taquicardia

Pero no todo es malo, y en una mejor nota y para cerrar el artículo, te dejamos las ventajas de consumirlo (además de la de disfrutar de su sabor exquisito, claro está).

  • Reduce el riesgo de padecer Demencia o Alzheimer: el café es un neuroprotector, con un alto contenido de antioxidantes
  • Es un analgésico: por eso algunos fabricantes de aspirinas incluyen en sus pastillas dosis pequeñas de cafeína
  • Es un broncodilatador: atención que nos sustituye ningún medicamento, pero la cafeína es similar a la teofilina que se usa para el asma y la bronquitis
  • Es un cardioprotector: ya sea por su efecto estimulante o porque libera la sangre de excesos
  • Potencia el rendimiento cognitivo: es capaz de aumentar la memoria a corto plazo y las funciones cognitivas en general