Puede ser una conocida, un cartel pegado en el baño de mujeres o un hombre que invita a mujeres estudiantes con todo incluido. Así es como funcionan las redes de prostitución que reclutan a jóvenes, mujeres y hombres en los centros de estudio en Colombia.

Esto es lo que comenta Sofía (el nombre para sus clientes) una mujer de 25 años que va a terminar sus estudios y que lleva tres años trabajando como prosituta en esta nota de la BBC.

«Una compañera, en una salida de campo me dijo que si quería viajar con ella y unos amigos a Cartagena. Le dije que no los conocía y que me sentiría rara», recuerda la joven sobre los comienzos de todo esto.

Sofia añade que su compañera de universidad le dijo que «no había problema, que ellos lo pagaban todo y que sólo querían ser acompañados por mujeres bonitas«.

«Acepté viajar a Cartagena y cuando volví me dí cuenta de que era alguien en este mundo porque me pagaron muy bien», señala la estudiante, que hoy en día anuncia como escort en línea en Pasion Prepagos. 

Las redes

Convencer a universitarias para que trabajen como damas de compañías, trabajadoras sexuales o modelos webcam, es un modelo de negocio expandido en varias ciudades de Colombia. 

Expertos antropólogos señalan que son varios los motivos, pero especifica que las malas condiciones económicas de las estudiantes y el precio alto de los estudios universitarios son aspectos que influyen en la predisposición de las jóvenes para acceder a ser reclutadas en estas redes. La realidad es que hay estudiantes alrededor de todo el país que aceptan  ofrecer estos servicios para pagar sus estudios.

Los expertos en el tema señalan que el proceso de reclutación comienza entre conocidos. Las chicas son influenciadas por un amigo o amiga y se dan cuenta de la cantidad de dinero que pueden pagar al acceder a las invitaciones de viajes todo incluido. Todo parece un plan sin maldad.

Otras de las formas de reclutar tiene que ver con las publicaciones que aparecen, normalmente, en los baños de mujeres, avisos que convocan a estudiantes con determinados aspectos físicos. 

En una de las universidad de Medellín se encontraron carteles colocados en los baños que decían: «¿Tú conoces o tienes amigas bonitas? ¿Quieres ganar una buena cantidad de dinero extra?». En el mismo anuncio se podía leer «ayúdame a conseguir una muchacha como describo y te ayudo económicamente a ti y a ella. Para relación o amistad».

La preocupación

No es nuevo, en los centros de estudio de Colombia, que estudiantes sean inducidas a trabajar como prostitutas, damas de compañía o modelos webcam.

El último es el sector que más está creciendo en el país, según comentan los alumnos y profesores.

En 2017, la policía de Medellín indicó que había una gran presencia de proxenetas en las universidades de la ciudad y que iba acompañado del microtráfico de estupefacientes.

Algunas universidades de esa Medellín crearon «líneas seguras» para que las jóvenes pudieran denunciar a los amigos o compañeros de clase que pretenden «convencerlas».

Los profesiones universitarios de ciudades como Medellín, Bucaramanga, Bogotá y Pereira comentaron que este negocio crece en los pasillos de los centros de estudios con mucha frecuencia. Uno de estos profesores contó la situación de una joven que «desde el viernes a las seis de la tarde hasta el lunes a las ocho de la mañana no aparecía«. «Sus amigas no la podían localizar por ningún medio durante los fines de semana porque ella se iba a los viajes todo incluido, apagaba el móvil y no daba uso a las redes sociales».

El fenómeno

La prostitución no es ilegal en Colombia, como señala este artículo de Mundofinanciero.com, pero los expertos en el tema indican que esto no significa que las universidades puedan ser el ámbito apropiado para el trabajo de proxenetas.

«Las líneas entre trabajo sexual, acoso sexual y abuso sexual son muy finas y eso lo sienten las estudiantes, indican los expertos.

La secretaria de Integración Social de Bogotá, Cristina Vélez, indicó que es complicado saber las cifras exactas de las universitarias que se prostituyen ya que ellas no solicitan acceso a programas de apoyo en salud o albergue, como si lo hacen los sin techo.

De estas últimas sí hay descripciones y estadísticas no totales, como un informe realizado en el año 2017, pero Vélez aclara que nunca se llevó algo parecido como un censo.

Bogotá agrupa a mujeres de muchas de ciudades de Colombia que llegan a la capital para conseguir mejores recursos a través del trabajo sexual.