Lleida, 6 oct (EFE).- Un estudio realizado por la Universitat de Lleida (UdL) que ha analizado más de 2.600 estrategias concluye que personalizar la criba del cáncer de mama reduce costes y falsos positivos.
Según ha informado hoy el centro, el estudio concreta en este sentido que utilizar los factores de riesgo en la criba del cáncer de mama podría reducir un 10 % los costes económicos de diagnosis y hasta un 20 % los falsos positivos y los sobrediagnósticos.
La investigación la han liderado las profesoras de la Facultad de Medicina de la UdL Montserrat Rué y Ester Vilaprinyó y se ha publicado en la revista internacional Plos One.
En el estudio también han participado investigadores de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona y del Hospital del Mar de Barcelona.
Según la UdL, en el ámbito de la detección precoz del cáncer de mama la tendencia actual es el enfoque personalizado, de forma que la franja de edad para realizar mamografías y la frecuencia de esta prueba varíen según el riesgo de sufrir cáncer de mama.
Los investigadores han hecho una evaluación económica y un estudio de daños/beneficios de la criba utilizando modelos matemáticos e información sobre el impacto económico y en salud que el cáncer de mama tiene sobre la población.
La investigación ha evaluado hasta 2.624 estrategias de criba, combinando diferentes periodicidades de los exámenes, edades de inicio y final de las pruebas y los diferentes grupos de riesgo (bajo, moderado bajo, moderado alto y alto).
«Si en lugar de hacer mamografías bianuales a todas las mujeres de entre 50 y 69 años se combinan los exámenes anuales, trienales y quinquenales, se podría evitar el mismo número de muertos pero reduciendo los costes sanitarios y los efectos adversos de la criba», explica Montserrat Rué en este sentido.
Así, la criba óptima se caracterizaría por la realización de exámenes cada año a las personas con alto riesgo de la enfermedad y cada 3 ó 5 cuando el riesgo es bajo o moderado.
