Montevideo, 3 abr (EFE).- El presidente uruguayo, José Mujica, acudió hoy por sorpresa a una de las prisiones en las que estuvo detenido y de la que escapó en 1971, hoy uno de los más lujosos centros comerciales del país, para rodar con el cineasta serbio Emir Kusturica un documental sobre su figura.
El antiguo guerrillero tupamaro y el director de cine acudieron al Punta Carretas Shopping para sorpresa de comerciantes y clientes acompañados de un equipo de producción para rodar las que serán primeras escenas de la película que Kusturica prepara sobre el veterano mandatario, al que se denomina el «presidente más pobre del mundo».
El escenario elegido para este rodaje es el lugar donde estuvo el penal de Punta Carretas, donde Mujica estuvo detenido y del que escapó en 1971 en una fuga masiva de 111 reclusos que él ayudó a organizar.
«Es increíble lo que ha hecho el mundo de los negocios, esto era un monumento a lo gris, al dolor y hoy tiene toda una apariencia de festividad. Son las mismas piedras, pero tienen otra pintura», reflexionó el mandatario, fiel a su estilo filosófico, a la salida del lugar tras la filmación.
Repleto de tiendas de ropa de marca y accesorios, y ubicada en uno de los barrios más pudientes de Montevideo frente al Río de la Plata, el centro comercial de Punta Carretas aún recuerda en su estructura, algunos muros exteriores y con su entrada almenada su pasado como una de las principales cárceles del país.
Según se pudo ver en las imágenes, tomadas por compradores, paseantes y comerciantes y que corrieron por las redes sociales como un reguero de pólvora, Mujica y el equipo de Kusturica deambularon por el lugar mientras el presidente explicaba lo sucedido en ese entonces, cuando el formaba parte de la guerrilla tupamara y fue preso antes del golpe cívico-militar que puso fin a la democracia en Uruguay en 1973.
Durante su paseo, Mujica fue aplaudido por los trabajadores del centro y asediado por curiosos que le pidieron fotografías y que se pararon a charlar con él, darle consejo o simplemente a saludarle, todo bajo los atentos focos de las cámaras de Kusturica.
El cineasta llegó el lunes a Uruguay para culminar el rodaje de su documental sobre «el último héroe de la política», como lo calificó el propio artista.
«De él escuché una explicación fresca de lo que creo. Es extremadamente inteligente y rápido. Un hombre que cree en las ideas y en que necesitamos un nuevo mundo. El mundo de hoy no puede quedarse como hace 300 años, tiene que cambiar», dijo Kusturica tras reunirse con Mujica.
El director explicó que el documental, que lleva rodando desde finales del año pasado, comenzará con los últimos días de Mujica como presidente, mandato que terminará el 1 de marzo de 2015 y que de allí irá recorriendo la vida del exguerrillero.
Mujica pasó varios años en prisión por participar en la lucha armada, la mayoría durante la dictadura (1973-1985), aunque también estuvo preso en tiempos de democracia.
En los últimos tiempos, la prensa internacional no deja de solicitar entrevistas con el veterano gobernante, sorprendida por su austero modo de vida, su desenfado y su escasa atadura a las convenciones sociales.
Mujica vive actualmente en una humilde chacra (granja) a las afueras de Montevideo junto a su esposa, la senadora frenteamplista Lucía Topolansky.
El gobernante dona cerca del 90 % de su sueldo presidencial, de unos 12.000 dólares mensuales (unos 9.300 dólares), a la construcción de viviendas sociales.
