Madrid, 17 jun (EFE).- El descenso de las muertes encefálicas por la bajada de la siniestralidad en carretera y en el trabajo, y por la mejora en el tratamiento de los traumatismos craneoencefálicos, ha obligado a buscar nuevas formas de detección de donantes de órganos.
Los expertos reunidos hoy en el X Congreso Panamericano e Ibérico de Medicina Crítica y Terapia Intensiva han analizado la asistolia controlada o a corazón parado, como alternativa a la donación por muerte cerebral, según han informado los organizadores en un comunicado.
De acuerdo a los datos difundidos por Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), España sigue liderando la tasa mundial de donantes de órganos por cada millón de habitantes desde hace 23 años.
Sin embargo, ha añadido, «el éxito no está exento de retos, y debemos seguir adaptándonos a los cambios de la sociedad», por lo que «toda la ONT» siempre está ajustando su modelo de actuación.
El doctor José María Elizalde, coordinador del Grupo de Trabajo de Trasplantes de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), ha explicado que España ha tocado techo en donaciones procedentes de donantes por muerte encefálica, por la disminución de los fallecidos por esta causa en la UCI.
A ello, ha explicado, ha contribuido «enormemente» la bajada de los accidentes de tráfico y de la siniestralidad laboral y la mejora de los tratamientos de los traumatismos craneoencefálicos.
Todos hechos «deseables y afortunados» pero que obligan a replantear la estrategia de búsqueda de potenciales donantes de órganos, según ambos expertos.
A día de hoy el 60 % de las donaciones de órganos provienen de un paciente en muerte cerebral, pero esta tasa continuará, probablemente, en descenso, según el comunicado.
Sin embargo, el sistema nacional de trasplantes y sus coordinadores están ya aplicando alternativas a la muerte encefálica: la asistolia controlada.
«El proceso consiste en que cuando tenemos un paciente con una hemorragia cerebral devastadora, sin ninguna posibilidad terapéutica ni quirúrgica de recuperación, pero cuyos daños no son suficientes como para provocar la muerte cerebral completa, le retiramos su soporte vital mecánico para que su corazón entre en parada y su muerte sea, por tanto, cardíaca y no cerebral», ha explicado Elizalde.
Evidentemente, ha aclarado el doctor, es algo que se hace con el consentimiento y el acuerdo de la familia del donante. Con este sistema, recomendado por la ONT, se espera mantener el éxito del sistema de donación-trasplantes en España.
