Río de Janeiro, 22 sep (EFE).- El cineasta español José Luis Guerín aseguró que «en general, el cine es muy malo, no solo en España, en casi todos los sitios» e indicó que las películas de autor no son siempre «sinónimo de buen cine», dijo hoy durante una entrevista telefónica concedida a Efe.
El artista, que se encuentra en Río de Janeiro para una serie de charlas y debates, aseguró que no le gusta «pensar el cine en términos de nacionalidades» e indicó que «el cine español, el italiano…en general, el cine es muy malo».
«Que una película sea considerada como cine de autor no quiere decir que siempre sea sinónimo de ser una buena película», subrayó Guerín, queriendo desmitificar el aura de superioridad cualitativa que rodea a este tipo de cintas, y agregó: «de hecho, hay muchos autores que son horribles».
Guerín, vencedor del Premio Goya en el año 2001 por su película documental «En construcción», ha pasado las dos últimas semanas en Río de Janeiro colaborando en diversas charlas y debates sobre cine y aseguró mostrarse «sorprendido» por como «en un país más pobre como Brasil existen más estímulos a la industria».
El director catalán admitió que «intentar luchar contra Hollywood es una batalla perdida» y alabó las directrices adoptadas por la industria portuguesa que, según él, ha dejado a un lado esa lucha para centrarse en «buscar su propio espacio».
Guerín dijo que actualmente tiene un proyecto entre manos, que espera que se «materialice» en cerca de un año, pero rechazó dar más detalles sobre su nuevo trabajo.
«No me gusta hablar sobre proyectos que están en marcha, sobre algo que todavía no existe», indicó.
Sobre el hecho de haber recibido el máximo galardón del cine español, Guerín confesó que no le da «mucha importancia a los premios» pero subrayó que «recibir un premio como un Premio Goya te ayuda mucho para la promoción, para que tu trabajo sea más conocido por el público».
El artista catalán tampoco quiso definir su obra e indicó que «eso es tarea para los críticos» a los cuales achacó que «las crónicas de los festivales de cine cada vez más parecen una competición automovilística» por centrarse demasiado en los ganadores y perdedores de los certámenes.
Sobre sus influencias, no dio nombres concretos ya que según él «no podría acabar» e indicó que el visionado de películas de todo tipo fue lo que más influyó en su obra, intentando aprender de todos un poco.
En cuanto a su estancia en Río de Janeiro, el artista aseguró «adorar» la ciudad carioca e indicó que las charlas sobre cine en las que ha participado le han servido para «huir del clásico esquema de alumno y profesor, ofreciendo un debate de más calado».
La última obra de José Luis Guerín fue «Recuerdos de una mañana», publicada en 2011 y que tuvo como escenario principal la calle Casp de la ciudad española de Barcelona.
