Wellington, 7 nov (dpa) – Aunque la fiscalía retirara hoy la acusación contra el baterista de AC/DC Phil Rudd, la «autopista al infierno», como reza su famoso hit, parece no haber terminado para la mítica banda australiana. Y es que el grupo vuelve a saltar a los titulares tras un año turbulento en el que abandonó la banda su guitarrista y fundador Malcolm Young.
La salida de Young, que como su familia confirmó después se debió a que sufre demencia, fue una enorme pérdida para la banda, y más teniendo en cuenta que AC/DC está a punto de lanzar su primer disco en seis años. «Claramente, está siendo un año muy difícil para ellos», opinaba el conocido comentarista musical australiano Glenn A. Baker. «Este año han perdido a uno de sus miembros fundadores y tuvieron que ir a Vancouver para grabar sin él su nuevo disco».
«Rock on Bus» tiene como fecha de lanzamiento prevista el 2 de diciembre y, para presentarlo, los veteranos rockeros planean una gira mundial. Lo que no está claro es si Rudd viajará con ellos. Hace semanas que los diarios australianos especulan sobre la posible separación del baterista. Y según apunta Baker, los cargos por posesión de droga -que al contrario de los de intento de contratar a un asesino a sueldo se mantienen- podrían impedirle la entrada en algunos países.
El jueves, tras la comparecencia de Rudd ante los tribunales, la banda publicó el siguiente comunicado: «No tenemos ningún comentario al respecto. La ausencia de Phil no influirá en la publicación de nuestro nuevo disco, ‘Rock or Bust’, ni en la gira del año próximo». Pero no sirvió para frenar las especulaciones de expertos y fans.
Al contrario que otras grandes bandas de rock, los veteranos AC/DC apenas habían protagonizado escándalos a lo largo de sus cuatro décadas sobre los escenarios. No obstante, en 1980 vivieron el momento más trágico de su historia con la muerte del cantante Bon Scott debido al abuso de alcohol. Y el revuelo en torno a Rudd, al que la policía acusaba de intentar contratar a un asesino a sueldo para acabar con dos hombres, se resolvió apenas 24 horas después de la comparecencia del baterista.
La fiscalía no vio pruebas suficientes para inculpar a Rudd, de 60 años, por lo que decidió retirar los cargos. No obstante, el baterista sigue teniendo que hacer frente ante la Justicia a las acusaciones de amenaza de asesinato y posesión de drogas. Su próxima comparecencia ante los tribunales está prevista para el 27 de noviembre.
¿Y el futuro? Ya en agosto, el baterista declaró a la neozelandesa «3 News» que «pase lo que pase», AC/DC grabaría un disco antes de que murieran. Hasta la fecha, la banda afirma haber vendido más de 200 millones de discos y cuenta con una fiel comunidad de seguidores en todo el mundo. Y Rudd, que formó parte de la banda de 1974 a 1983 y regresó en 1994, es «probablemente su integrante más extravagante».
Por Benita van Eyssen
