Barcelona, 27 may (EFE).- El Instituto de Microcirugía Ocular (IMO) ha advertido que el tabaco dispara el riesgo de lesionar la retina y es el principal factor ambiental de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), primera causa de ceguera en mayores en el mundo occidental.
Con motivo del Día mundial sin tabaco, que se celebra este sábado, el Instituto ha querido alertar que la DMAE «es un problema que va en aumento con el incremento de la esperanza de vida y que se dispara en el caso de los fumadores, quienes padecen la dolencia de forma más precoz y virulenta».
La razón de esta enfermedad, que afecta gravemente a la visión de detalle que nos permite leer, escribir o conducir es «la incidencia directa del tabaco sobre la circulación de los vasos de la retina, igual que afecta al resto de vasos del organismo», según han informado fuentes del Instituto.
Los especialistas han destacado que, «aunque los efectos nocivos del tabaco en relación al cáncer y a la patologías cardiovasculares son muy conocidos, frecuentemente tienden a obviarse las consecuencias negativas que fumar tiene para la visión».
El oftalmólogo Rafael Navarro ha recordado que «fumar potencia todas las patologías cuya causa primaria es la mala circulación», por lo que recomienda llevar una vida sana que ayude a prevenir enfermedades como la diabetes, hipertensión o cardiopatía.
El Instituto de microcirugía ocular también ha destacado la necesidad de someterse a revisiones oculares anuales a partir de los 40 años o bien si se tienen factores de riesgo importantes, como antecedentes familiares, alta miopía o enfermedades crónicas del sistema central.
