Aunque pueda parecer una contradicción, así es, los corveranos prefieren degustar chocolate para combatir el calor de los veranos y lo consumen más que en invierno. Así lo asegura un kiosko asturiano de la localidad de Las Vegas, que señala que la bollería, los helados y los caramelos de chocolate se acaban antes que ningún otro producto en esta estación del año.
En segundo lugar, las gominolas y los snacks son los aperitivos más reclamados por los niños tras el chocolate. En el otro lado de la balanza, lo que menos se vende son los frutos secos al peso. Con el fin de incrementar sus ingresos, los fabricantes idean un sinfín de promociones para las bolsas de patatas, desde las divertidas calcomanías hasta la posibilidad de llevarte tu manjar favorito por partida doble.
Además, otro de los factores con los que juega el kiosco de barrio es con el precio joven, es decir, venden los productos más baratos con respecto a los bares e incrementan la cantidad en bolsa entre un 15 y un 25 %. Las grandes empresas, cada vez, reducen los premios que se encuentran los niños en las bolsas pero esto, sorprendentemente, no ha hecho bajar las ventas, la audiencia está fidelizada.
Uno de los peores años desde el comienzo de la crisis para este tipo de negocios fue el 2012 y desde entonces, aseguran que van poco a poco remontando. Una salida que tienen estas tiendas para que les cuadren los números son los revoltijos para cumpleaños y comuniones. Aunque sean puntuales, estos pequeños encargos hacen crecer sus bolsillos.
Otro de los inconvenientes para el progreso de estos negocios es que tienen que estar pendientes del factor tiempo ya que cuando hace malo, no se vende tanto como en días soleados y eso se nota. Lo único que no cambia es que pesar de no haber llegado el verano, ya en estas fechas, se comienzan a consumir helados, unos productos que parecen hechos para triunfar en todas las épocas del año.
Por Ana Vázquez
