Lisboa, 1 ene (EFE).- Varias decenas de portugueses celebraron hoy el Año Nuevo con un chapuzón en varias playas del país, pese a los cerca de 14 grados centígrados de la fría agua de la costa Atlántica de Portugal.
La playa de Carcavelos, a las afueras de Lisboa, cumplió un ritual en un soleado día que se inició en 1943 cuando un grupo empezó a juntarse alrededor del restaurante «O Narciso» cada Año Nuevo para darse un baño.
Con esta iniciativa, bautizada como el grupo de «Os Narcisos», se pretende atraer salud y buena suerte en el año que se inicia en Portugal, donde los participantes también solicitaron menos impuestos y menos corrupción.
En la localidad pesquera de Vila do Conde, próxima a la norteña Oporto, medio centenar de «valientes» se bañaron en una de las aguas más frías del país (en torno a 13 grados) y se agruparon bajo el nombre de «Os Rompe Solas» («Los Rompe Suelas), también para atraer a la buena suerte en el año que empieza.
