Ahora que empieza a hacer buen tiempo es el momento perfecto para disfrutar de la naturaleza en su máximo esplendor, escapándonos a lugares rodeados de verde. Así son las casas rurales que nos propone Clubrural para disfrutar de lo mejor de la primavera en el norte de España. Alojamientos con vistas a bellos entornos en A Coruña, Asturias, Cantabria, Guipúzcoa y Navarra.
Casa do Castelo de Andrade, en Pontedeume (A Coruña)
Aislado en una finca de 60.000 metros cuadrados se levanta este alojamiento de piedra que cuenta con 10 habitaciones dobles (una de ellas habilitada para personas con discapacidad), salones, comedor-lareira y biblioteca. Todo ello decorado con mucho gusto, dando a la casa un aire cálido para disfrutar de un entorno muy rural, en el que destacan lugares de imprescindible visita como las Fragas do Eume y la villa medieval de Pontedeume.
Casas Rurales Iris de Paz, en Piloña (Asturias)
Cinco coquetos edificios de piedra y madera componen este complejo rural a los pies de los Picos de Europa. Se alquilan de forma íntegra para entre 2 y 19 personas, y todas presumen de agradables estancias: dormitorios elegantes, amplios y confortables; salón-comedor con estufa de leña; baño; cocina completamente equipada; barbacoa; juegos de mesa y televisión; y, por supuesto, buenas vistas de los Picos de Europa y la Cordillera del Sueve.
La Casa de Bustantegua, en Selaya (Cantabria)
En la preciosa comarca cántabra de los Valles Pasiegos, se sitúa este edificio de piedra desde cuyo jardín se disfruta de unas espectaculares panorámicas. También desde sus cuatro habitaciones, dos de ellas de matrimonio y con un bonito balcón hacia el exterior. Además, el alojamiento cuenta con un gran salón de piedra y madera, y una cocina completamente equipada. Todas estancias para desconectar al máximo, dejándose encandilar por los verdes valles del interior de Cantabria.
Casa Sarasola – Zahar, en Aizarnazabal (Guipúzcoa)
También hay caseríos de piedra con vistas al mar y no sólo a bosques, valles o montañas. Este está en Guipúzcoa y es toda una invitación para perderse y pasarse las horas muertas en su jardín, contemplando el entorno. Aunque no sólo para descansar, sino también para descubrir sus atractivos cercanos, como Getaria, Zumaia y Zarauz (a poco más de 10 kilómetros), el Parque Natural de Pagoeta o los acantilados de Mutriku, Deba y Zumaia. Aquí no te aburres.
Casa Martinea I-II-III, en Elgorriaga (Navarra)
Un caserón navarro tradicional alberga hoy 3 alojamientos rurales para 2, 4 y 6 personas, que comparten una terraza con jardín y barbacoa. Son lugares perfectos para una escapada en familia o con los amigos, en la que descubrir los perfiles más suaves de los Pirineos Navarros y acercarse a lugares como el Embalse de Leurza, el Parque Natural de Bertiz y las cuevas de Urdax, Zugarramurdi y Sara. La zona ofrece multitud de posibilidades para el turismo activo y de naturaleza.
