Santiago de Compostela, 26 nov (EFE).- Científicos de varios países iniciaron hoy en Santiago de Compostela una reunión para analizar los diversos sistemas destinados a averiguar la composición de la materia oscura del Universo, entre ellas la posibilidad de detectar rayos gama mediante una aplicación en teléfonos móviles.
Los átomos solo ocupan el 4,6 % del universo y el 95,4 % restante está integrado por materia oscura, que representa el 23,3 % del cosmos, y energía oscura, que supone el 72,1 %, aunque la comunidad científica todavía desconoce exactamente de qué están formadas estas últimas.
El astrofísico extremeño Miguel Ángel Sánchez Conde, uno de los participantes en el proyecto Multidark -integrado por expertos de dieciocho universidades e institutos de investigación españoles y de otros países- indicó a Efe que una de las posibilidades que plantea la comunidad científicas para detectar la composición de la materia oscura es mediante una aplicación en teléfonos móviles.
La citada aplicación «funciona como un detector para trazar la dirección de una partícula cargada», comentó Sánchez Conde, quien señaló que si los científicos pudieran aprovechar «combinarla con miles o millones de móviles», podrían captar «como se forman cascadas originadas por la incidencia de rayos gama».
Otra de las posibilidades analizada por la comunidad científica, la de utilizar la constelación de satélites artificiales que orbitan alrededor de la Tierra del sistema GPS, utilizado corrientemente por los navegadores en vehículos, aprovechando que están en un diámetro de 50.000 kilómetros y que viajan a un velocidad de 300 metros por segundo, ha resultado hasta el momento infructuosa.
Sánchez Conde, que ha trabajado el equipo del observatorio espacial Ferni, un telescopio diseñado para analizar las fuentes de rayos gamma procedentes del Universo, lamentó que no han obtenido indicios de ese tipo de radiaciones, aunque han podido hallar señales de otras estructuras centras en la Vía Láctea.
«Los que hemos visto tras cinco años de datos es que no hay señal alguna de rayos gama», comentó el astrofísico.
El científico también consideró «plausible» la teoría de algunos científicos de que la materia oscura podría haber convertido algunas estrellas en agujeros negros en el centro de nuestra galaxia, aunque opinó que es todavía «especulativo», ya que necesitarían arrollar a su alrededor materia para alcanzar una «densidad muy alta» y alcanzar así el punto crítico para esa transformación, apuntó.
Otros de los investigadores que participan en la reunión del proyecto Multidark, auspiciada por la Universidad de Santiago de Compostela, es Juan de Dios Zornosa, que trata de detectar neutrinos mediante una serie de detectores colocados en las profundidades marinas del Mediterráneo.
Un total de novecientas bolas situadas a una profundidad de unos 2.000 metros tratan de detectar esas partículas y ello podría contribuir a explicar el misterio sobre la materia oscura.
Los científicos tratan de localizar desde satélites, telescopios y otros artefactos espaciales, hasta sistemas de detección bajo el mar o en el interior de montañas cualquier indicio que permita resolver el enigma de la composición de la materia oscura, así como de la energía oscura.
«En las últimas décadas hemos avanzado un montón», comentó Zornosa, quien dijo que tiene «la sensación de que no estamos muy lejos» de captar indicios que permitan hallar la composición de esa parte del Universo.
«De momento vamos descartando modelos», sostuvo, y reconoció que de momento la comunidad científica todavía navega en teorías para aclarar esa desconocida oscuridad del Universo.
Xavier Barros
