Madrid, 11 jun (EFE).- En España cada año se diagnostican 3.200 nuevos casos de cáncer de piel y su incidencia continua aumentando a un ritmo del 10 % anualmente.
Con estos datos, y con motivo de Día Europeo para la Prevención del Cáncer de Piel que se celebra el 13 de junio, los expertos quieren alertar del riesgo de tomar el sol de manera excesiva y sin utilizar protección.
El melanoma maligno es el responsable del 80 % de las muertes por cáncer de piel en España y se desarrolla tras una malignización de los melanocitos, encargados de dar coloración a la piel, explica la clínica MD Anderson Cáncer Center en una nota.
Con la llegada del buen tiempo, las playas, piscinas y espacios abiertos sea llenan de personas tomando el sol al aire libre y, aunque los españoles ya han empezado a concienciarse de la importancia de utilizar protección solar, la incidencia del cáncer de piel continúa en aumento.
Los expertos señalan que, aunque la prevención sigue siendo la mejor forma de evitar los tumores de piel, el diagnóstico precoz, permite curar hasta el 95 % de los casos, por lo que es «fundamental» hacer realizarse evaluaciones periódicas para detectar cualquier alteración cutánea.
«Una lesión pigmentada que pique, crezca, sangre o cambie de color debe incitar a los pacientes a acudir a la consulta médica», advierte el jefe del Servicio de Dermatología de MD Anderson Cancer Center Madrid, Alberto Conde.
Aunque hay un pequeño porcentaje de cánceres de piel que se manifiesta por causas hereditarias, se sabe que el causante directo es el sol, insisten.
Las tres formas más frecuentes de este tumor son el carcinoma o epitelioma basocelular, el carcinoma o epitelioma espinocelular y el melanoma maligno.
Este último es el responsable del 80 % de las muertes por cáncer de piel en España y se desarrolla tras una malignización de los melanocitos, encargados de dar coloración a la piel.
Los especialistas subrayan la necesidad de prestar atención a formas precancerosas como la queratosis actínica o queratosis solar, con el potencial de convertirse en un carcinoma espinocelular.
Aparece en forma de placas escamosas, rugosas y de color rojo o marrón en la piel, pero a menudo se notan con más facilidad al tacto que a la vista.
Al igual que el cáncer de piel, la queratosis actínica aparece normalmente en zonas expuestas al sol, si bien puede encontrarse también en otras partes del cuerpo.
Desde la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) advierten del peligro de tomar el sol para los pacientes ya tratados.
El pronóstico del cáncer de piel, añaden, es por lo general muy bueno; la mayor parte de los pacientes se curan, con la excepción de los casos de melanoma, un tipo de tumor de piel con mucho peor pronóstico, ya que produce metástasis con mucha frecuencia.
Nueve de cada diez casos de melanoma de desarrollo esporádico se deben a la exposición solar y tan solo el 10 % a factores genéticos, insiste los expertos, y la mayor parte se podrían evitar sólo con medidas de prevención.
Según explica la jefa del Servicio de Oncología Radioterápica en el Hospital Universitario La Paz, Ana Mañas, destaca la importancia de que «todos» se protejan la piel pero, especialmente, los pacientes que hayan sido tratados con radioterapia o hayan tenido cáncer de piel.
«Hay que evitar que la piel que fue irradiada se irrite por el contacto con el sol ya que el efecto es similar a si estuviera siendo irradiada de nuevo», explica Mañas.
Entre las recomendaciones de los expertos están evitar la exposición solar en las horas centrales del día; usar gorras, sombreros y gafas, que protegen de los rayos UVA y UVB; proteger a los niños y nunca exponerlos sin son menores de tres años; y evitar los centros de bronceado en cabinas.
Y, por último, recuerdan que, las personas con piel muy clara, pelirrojas y con poca tolerancia al sol tienen más posibilidades de sufrir este tipo de tumores.
