Pekín, 2 jun (EFE).- ¿Se atrevería una estrella pop española, por famosa que fuera, a dar una gira en escenarios tan exóticos como los chinos? Mientras alguna se decide, el quinteto zaragozano de música a capella b vocal no sólo lo hace, sino que repite y en 2014 ha emprendido un agotador «tour», el tercero, por 28 urbes de China.
Augusto González, Carlos y Alberto Marco, Juan Luis García y Fermín Polo, los componentes de b vocal -así, con minúscula- terminan hoy en Shanghái la primera parte de su gira China 2014, la que cualquier otro artista español vería como una excentricidad, pero que para ellos no es algo nuevo y podría ser un paso más hacia la fama en este gran mercado.
En esta ocasión, son alrededor de una treintena de conciertos, de mayo a diciembre de este año (con parón en verano), en ciudades que pocos españoles sabrían situar en el mapa, como Hohhot, Maanshan, Hefei, Chongqing, Taizhou, Weifang o Wuxi, separadas por miles de kilómetros y que rara vez reciben artistas extranjeros.
«Es una bonita locura que disfrutamos intensamente, porque sabemos que muy pocos artistas españoles e internacionales pueden acceder hoy en día a algo así», comenta a Efe Alberto Marco, en los últimos días de frenéticos conciertos, muchos aviones y más cansancio.
B vocal es capaz de transformar sus voces para que apenas se note la falta de instrumentos en sus versiones de «Bad Romance» de Lady Gaga; «The Lion Sleeps Tonight» de The Tokens; o temas de Abba, Michael Jackson y grupos españoles, combinando el virtuosismo musical con un gran sentido del humor entre tema y tema.
También se atreven con canciones en chino mandarín, pues cinco años después de su primer concierto en el país (el de Shanghái en 2010, aprovechando la Exposición Universal) han sabido adaptarse al público y conquistarlo, pese a las diferencias de idioma y cultura.
«En el primer concierto ya vimos que la gira iba a ser un éxito. El público abarrotaba el auditorio, acabó de pie aplaudiendo durante varios minutos», recuerda Augusto González sobre la primer actuación de este «tour», que ofrecieron en la ciudad costera de Dalian el 9 de mayo.
«Tuvimos que hacer cuatro bises, y la firma de discos duró cerca de 45 minutos», subraya González, la voz cantante del grupo (nunca mejor dicho, pues en muchos temas él pone la letra y sus compañeros la percusión y la melodía).
La agenda de b vocal para este año es peculiar, cuando menos: a la gira china, partida en dos, se suma otra por Corea del Sur, en octubre, y durante el verano, para compensar tantas distancias, se «conforman» con actuaciones dentro de Aragón, desde Épila a Montañana, Ejea de los Caballeros, Jaca o Panticosa.
Pero China, país que se han pateado tanto que ya lo empiezan a analizar en todos los aspectos -«es una sociedad en transformación de lo agrario a lo industrial; hay un éxodo continuo del campo a las ciudades», comenta Fermín Polo- no es para ellos un público muy diferente del que encontrarán a pocos kilómetros de Zaragoza.
«Al fin y al cabo, la gente en China o de cualquier parte del mundo necesita recibir y sentir emociones, y eso ocurre continuamente en nuestro espectáculo», señala González, mientras Carlos Marco opina que las claves para actuar en el gigante asiático no son otras que un «gran nivel artístico, trayectoria, un buen mánager local y, sobre todo, encajar con los gustos del público».
Los miembros de b vocal ya son tan «habituales» de China que han aprendido algunas palabras en mandarín y se lanzan con ellas a pedir en los restaurantes y en las tiendas, o incluso las usan en sus arengas al público, aunque no siempre logran los resultados esperados, como recuerda entre risas Juan Luis García.
«Preguntamos cómo se decía, ‘sois increíbles’, para decirlo en el escenario, y por un mínimo error de pronunciación, ya que este idioma tiene muchas entonaciones, lo que les dijimos fue, ‘estáis gordos'».
Por Antonio Broto
