Foto: Tobias Hase/dpa

Bonn, 7 feb (dpa) – La Oficina Federal Antimonopolio de Alemania prohibió hoy a la red social Facebook recopilar datos a través de terceros como, por ejemplo, mediante el botón de «Me gusta», una práctica que tachó de injusta para la competencia.

Facebook desempeña una posición dominante en el mercado y está abusando de ella, argumentaron las autoridades germanas. Facebook tiene previsto recurrir la decisión ante la Justicia.

El organismo antimonopolio vetó que Facebook relacione los datos recabados en otras páginas web con las informaciones que recoge sobre los usuarios dentro de la propia plataforma.

La oficina toma como terceras fuentes las aplicaciones pertenecientes al grupo Facebook como Instagram y WhatsApp, algo que la empresa de California rechaza de plano.

Facebook puede seguir recolectando datos, pero no debiera enlazarlos con los perfiles de los usuarios, demandaron las autoridades germanas.

El caso podría sentar un precedente porque vincula la protección de datos con la defensa de la competencia y podría pasar por todas las instancias judiciales durante años.

Las autoridades alemanas emplazaron a Facebook a modificar estas prácticas en el plazo de un año y a presentar propuestas de soluciones en el término de cuatro meses. La red social tiene un mes para apelar la decisión ante el Tribunal Regional de Düsseldorf.

Facebook, por su parte, replicó que es popular pero no dominante en el mercado y aseguró que no viola las disposiciones europeas de protección de datos.

Además, alegó que la vigilancia del cumplimiento de estas normas compete a las autoridades de protección de datos y no de defensa de la competencia.

La Oficina Federal Antimonopolio ha investigado hasta ahora sólo la recolección de datos fuera de la plataforma principal de Facebook a través del botón de «Me gusta» o de la herramienta de análisis de datos Facebook Analytics.

Uno de los principales puntos de crítica del organismo alemán es que el usuario está obligado a aceptar la recolección de datos «en un paquete integral» para poder emplear la red.

Facebook relaciona los datos recabados en otras páginas con las informaciones sobre los usuarios de su plataforma y puede ofrecer de este modo un mejor servicio a los usuarios y a los clientes que publicitan sus productos, argumentó el organismo y señaló que veía varios problemas al respecto.

Primero, que el usuario no puede sustraerse a esta combinación de sus datos porque tiene pocas alternativas a Facebook. Por ello, la Oficina Antimonopolio considera que la autorización para el procesamiento de datos es ineficaz.

Por otra parte, Facebook también se está volviendo «cada vez más indispensable para las clientes publicitarios». Esto podría perjudicar la competencia y a las empresas que se ven enfrentadas a «un proveedor poderoso», afirmaron.

«Estamos tratando de ponerle guardarraíles antimonopolio a la economía de Internet», destacó el presidente de la Oficina Antimonopolio, Andreas Mundt.

Una cuestión clave en el proceso será la de cómo definir el mercado de las redes sociales, cuyos límites no son tan claros como las de las industrias clásicas.

La Oficina Antimonopolio se decantó por una interpretación estricta y no incluye en esta categoría las redes de profesionales como Xing y LinkedIn ni los servicios de chat como WhatsApp ni las plataformas como Snapchat, Twitter o YouTube.

«Desde nuestro punto de vista, no hay alternativa a Facebook», alegó Mundt.

Redes con funciones similares a las de Facebook como StudiVz o Google+ acabaron desapareciendo en los últimos años.

Facebook argumentó que las demás redes sociales deberían ser incluidas. El gigante estadounidense tiene unos 30 millones de usuarios activos por lo menos un día al mes en Alemania y unos 23 millones que acceden a su plataforma a diario.

La red, por su parte, sostuvo que 40 por ciento de los usuarios de redes sociales no utilizan Facebook y recordó que este hecho ha sido constatado por las propias autoridades alemanas.