Pamplona, 2 ene (EFE).- La localidad navarra de Roncal ha conmemorado hoy el 125 aniversario del fallecimiento del tenor Julián Gayarre, en cuyo mausoleo, obra del escultor Mariano Benlliure, han depositado decenas de flores para agradecer el legado cultural y turístico que dejó a sus paisanos.
Un legado de valor «incalculable», ha señalado a Efe el alcalde de Roncal, Alfredo Cabodevilla, tras participar en estos actos, con los que se ha conmemorado además el 25 aniversario de la inauguración de la Casa Museo del artista, nacido en Roncal en 1844 y fallecido en Madrid en 1890.
El acto, organizado por la Fundación Julián Gayarre y el Ayuntamiento de Roncal, ha contado con la presencia del consejero de Cultura Turismo y Relaciones Institucionales, Juan Luis Sánchez de Muniáin, y el consejero de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, José Javier Esparza.
El homenaje, durante el que ha cantado la Coral Julián Gayarre, ha finalizado con la colocación de una rosa por cada vecino que ha querido participar en la ceremonia «Una flor para Gayarre».
De esta forma, los roncaleses han querido agradecer el legado que les dejó el artista, con la construcción de la escuela y de la plaza frontón, «centro neurálgico del pueblo», ha destacado Alfredo Cabodevilla, quien ha valorado la gran cantidad de personas que llegan al valle atraídos por su figura, aparte de por el valor paisajístico de la zona.
Considerado como tenor de fama mundial y uno de los mejores de la historia de la ópera, Julián Gayarre fue hijo de modestos roncaleses y, después de ejercer varios trabajos manuales, se instaló en Pamplona, donde vivió unos años trabajando como herrero.
En 1865 ingresó en el Orfeón Pamplonés, donde estudió antes de su primera presentación en público, que tuvo lugar en Tudela (Navarra) en 1867 en una compañía de zarzuela y bajo el nombre de «Sandoval».
A partir de ahí, logró una beca de la Diputación Foral para estudiar en Italia y en 1869, instalado en Milán, estudió con el maestro Gelli y debutó con éxito en Varese, cantando a continuación en numerosas ciudades italianas, antes de regresar a España en 1872.
Su consagración mundial tuvo lugar en la Scala de Milán, el 2 de enero de 1876, con su papel predilecto, Fernando, de «La Favorita» de Donizetti.
Entre los hitos fundamentales de su carrera internacional destacan su debut, en 1876, en el Teatro Colón de Buenos Aires; en 1877, en el Covent Garden de Londres y en el Teatro Real de Madrid; en el Teatro de los Italianos (1884) y en la Gran Ópera de París (1886). También actuó en escenarios de Rusia y Brasil, entre otros países, y rechazó ofertas para cantar en Estados Unidos.
Su afección de laringe le impidió concluir la temporada 1889-90 del Teatro Real de Madrid, ciudad en la que murió el 2 de enero de 1890.
