Santiago de Compostela, 3 oct (EFE).- El catedrático de Psicología Clínica de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), Elisardo Becoña, ha afirmado que uno de los objetivos de los cigarrillos electrónicos «es desmotivar a los fumadores al proceso de abandono y convencerles de que puede servirle para dejar de fumar».
«No es inocuo y no es mejor, produce mucha dependencia», afirmó hoy este catedrático en rueda de prensa.
Becoña, que dirige la Unidad de Tabaquismo de la Universidad compostelana, indicó que, en contra de lo que en muchos casos se cree, el principal problema de los cigarrillos electrónicos es que contiene nicotina, «una sustancia muy adictiva y una de las drogas más perfectas que existe, algo que la población no sabe».
En este sentido, explicó en rueda de prensa que si a la nicotina se le añade, por ejemplo, amoníaco, algo que es legal en España, se dispara el poder adictivo de dos a cuatro veces más.
De los cuatro mil componentes que tiene el tabaco algunos son naturales y otros muchos añadidos, señaló.
Otro de los aspectos perjudiciales de los cigarrillos electrónicos es el que se desarrolla durante le proceso de combustión.
Según el catedrático Elisardo Becoña en la combustión del cigarro electrónico se producen componentes como el propilenglicol y la glicerina, que no son inocuos para la salud, sobre todo porque la persona los ingiere directamente por vía inhalada hasta sus pulmones.
Otro de los aspectos destacados por el catedrático de Psicología Clínica es que en el cigarrillo electrónico «subyace» el hecho de que está permitido su uso en prácticamente cualquier lugar.
«Eso técnicamente, desde una perspectiva psicológica, se llama estímulo discriminativo, porque funciona por procesos de condicionamiento y lleva al consumo», precisó.
Para Elisardo Becoña el cigarrillo electrónico no es en ningún caso «una alternativa al tabaco. «Precisamente, el problema que tiene es que la persona da las caladas en función de las necesidades de nicotina, con lo cual mantiene el proceso adictivo e impide el abandono. Los casos individuales no valen para generalizar», subrayó.
Como dato anecdótico, señaló que en Estados Unidos las empresas fabricantes de cigarrillos electrónicos utilizan a actores famosos para publicitar su producto, lo mismo que ocurría hace treinta años con los cigarrillos de tabaco. «Estamos en el mismo proceso; la idea es mantener un negocio», destacó.
Acerca del creciente consumo de tabaco de liar, consideró que muchos adultos no se pasarían a él porque a pesar del menor coste es un modelo distinto; en cambio para los adolescentes es idóneo».
«Todo está pensado. Uno piensa que son procesos aleatorios, pero todo esto está muy organizado» en torno a la industria del tabaco, dijo, y recordó que en España hay más de 10 millones de fumadores aproximadamente y la facturación de tabaco ronda los 40 millones de euros cada día.
«No hay que olvidar que el tabaco es un producto industrial», matizó.
Elisardo Becoña dirige la Unidad de Tabaquismo de la USC, en funcionamiento desde hace 30 años, un centro al que acuden más mujeres que hombres con una media de 40 años.
«Las mujeres en torno a los 35 años es cuando se plantean un cambio vital a nivel físico y los hombres en torno a los 40, con un rango de más menos 5 años», indicó.
Dijo que en todos los países se da la misma tendencia, en el sentido de que entre un 55% y un 60% de las personas que acuden a la Unidad de Tabaquismo son mujeres.
La razón, explicó, es que las mujeres «son mas persistentes en temas de salud y se preocupan más. Ellas notan más el efecto del tabaco en el estado de ánimo o en el sobrepeso», afirmó.
