Valencia, 12 jun (EFE).- España es uno de los mayores consumidores de cannabis, con alrededor de 8 millones de usuarios, el 28,6 por ciento de la población, y los expertos advierten de que la ingesta de esta sustancia estupefaciente incrementa el riesgo de sufrir episodios psicóticos.
Así se ha puesto de manifiesto en las décimo sextas Jornadas Nacionales de Patología Dual que se celebran hasta el próximo sábado en Valencia y donde también se ha destacado que el 60 por ciento de los pacientes con trastorno mental es vulnerable a desarrollar una adicción, según un comunicado de la organización.
Las jornadas, en las que participan más de 700 expertos, se celebran por primera vez en Valencia patrocinado por el National Institute on Drug Abuse (NIDA) de los Estados Unidos y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam).
Según los expertos, la cantidad de droga consumida, la edad del primer uso, los antecedentes familiares y factores genéticos específicos determinan la vinculación entre el consumo de cannabis y los cuadros psicóticos.
Así, se calcula que el 10 por ciento de las personas que consumen marihuana se vuelven dependientes de la misma, y los especialistas ponen su foco en los adolescentes, por el impacto negativo que puede tener en su desarrollo.
Según Miguel Casas, jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Vall d,Hebrón de Barcelona, uno de los efectos más reconocidos del consumo crónico de cannabis es el provocar, en particular en los adolescentes, un deterioro cognitivo ligero que puede causarles problemas de atención y, con ello, de retraso y fracaso escolar.
Además, su consumo incrementa el riesgo de sufrir psicosis en las personas más vulnerables, y de hecho, entre el 30 y 40 por ciento de los primeros episodios psicóticos atendidos en el Hospital Clínico de Valencia son de pacientes consumidores de cannabis.
«La aparición de cuadros psicóticos constituye uno de los principales efectos asociados a la marihuana, pero su consumo también puede empeorar el curso de la enfermedad en los pacientes con esquizofrenia y puede producir una reacción psicótica con alucinaciones, delirio y una pérdida del sentido de la identidad personal», afirma.
Durante las jornadas también se ha puesto de manifiesto que seis de cada diez pacientes con trastorno mental desarrollará una adicción, una alta tasa de prevalencia que ha convertido a la patología dual en un importante problema sanitario y social.
La psicosis, los trastornos de personalidad, la depresión, el trastorno bipolar, la ansiedad o el Trastorno por Déficit de Atención (TDAH) predicen la aparición de un trastorno por abuso de sustancias o una adicción comportamental.
José Martínez Raga, coordinador de las Jornadas y experto de la Universitat de València y del Hospital Doctor Peset, ha asegurado que el abuso de drogas no es un problema aislado y, por ello, no puede ser abordado sin contemplar la patología dual del consumidor.
«Una vez diagnosticada, la patología dual se asocia a un peor pronóstico que el de un trastorno mental o una conducta adictiva por separado, con recaídas, hospitalización, violencia, complicaciones médicas o encarcelación por la sucesión de delitos» señala el experto.
Los expertos abogan por coordinar la atención de estos pacientes en las redes de Salud Mental y Adicciones, aunque advierten de que este modelo asistencial «está lejos de ser una realidad en toda España», ya que solo funciona en siete autonomías.
Además, han destacado que para el paciente con patología dual el cigarrillo electrónico puede ser una «buena alternativa», porque ayuda a mantener en equilibrio la adicción al tabaco.
