París, 11 jun (EFE).- El Festival Flamenco à La Villette informó hoy de la anulación de dos de las tres veladas previstas este fin de semana, debido a una huelga de trabajadores temporales que impedirá celebrar los espectáculos de Miguel Poveda, Javier Barón, Esperanza Fernández e Isabel Bayón.
Se mantiene, en cambio, la apertura mañana jueves de la III edición del evento en la Grande Halle de la Villette, un espacio con capacidad para 1.420 personas, indicó a Efe un portavoz de la organización.
Como estaba previsto, mañana actuará la bailaora Belén Maya, para estrenar en Francia su coreografía «Los invitados», tras la actuación previa del trío Gitanas Andaluzas, integrado por la bailaora Concha Vargas, y las cantaoras Juana la del Pipa y Tomasa Guerrero «La Macanita».
El pueblo español que se iba a instalar hasta el domingo, también a la entrada del Parque de La Villette, con clases de rumba y sevillanas, un bar de tapas y diferentes actividades culturales y turísticas, peligra igualmente, aunque todavía está por confirmar oficialmente su anulación completa, indicó la fuente.
Para el maestro Miguel Poveda, esta será la segunda vez que no puede actuar en Francia, después de que en abril de 2010 la dispersión de las cenizas del volcán islandés Eyjafjälla y el caos del tráfico aéreo europeo que provocó le impidiesen llegar a tiempo a su espectáculo.
Flamenco à La Villette, cuyos artistas eran todos igualmente esperados por los múltiples amantes del flamenco parisinos, sufre los efectos de una protesta nacional reanimada por primera vez con tal intensidad que empieza a recordar a la del verano de 2003.
Ese año, la larga protesta de los mismos «intermitentes», nombre por el que se conoce en Francia a los trabajadores temporales del espectáculo y el audiovisual, terminó provocando entre otras la anulación de los festivales de Aviñón y de Aix-en-Provence, las dos principales citas culturales del verano francés.
Los artistas y técnicos del espectáculo lograron mantener el régimen de desempleo especial creado para protegerles de los frecuentes períodos de inactividad profesional entre proyecto y proyecto y que ahora vuelven a considerar seriamente amenazado.
Un nuevo convenio debería entrar en vigor el próximo 1 de julio, tras ser firmado por el Gobierno socialista que preside François Hollande, presionado desde principios de este mes con un preaviso de huelga nacional que ha supuesto ya la anulación total o parcial de varias manifestaciones y festivales del país.
