Granada, 29 may (EFE).- La cantante Marina Heredia, que después de cinco meses alejada de los escenarios por su reciente maternidad ya prepara su vuelta a los escenarios con el estreno de «Tierra a la vista» en el Teatro del Generalife de Granada, ha dicho que, cuando se tienen hijos, «la vida te sienta de un porrazo».
«Cuando eres jovencita y no tienes hijos, tus prioridades y tus preocupaciones son otras; cuando los tienes, si tu hijo está bien, ya no importan otras cosas», ha señalado la artista, que ha presentado hoy una recogida de alimentos destinada a bebés y niños organizada por Abades Hoteles.
Heredia ha informado de que, tras estos últimos cinco meses, la primera cita «grande» con su público tendrá lugar el próximo 1 de julio, en el marco del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, que le encargó un espectáculo nuevo.
La cantaora llevará sobre las tablas una propuesta inspirada en influencias musicales como la flamenca y la latina, separadas por un océano pero confluyentes en sonidos y que hermanan dos culturas.
La artista, que intenta «cuadrar ahora los horarios con todo el mundo para poder hacerlo todo», se encuentra ya «entre ensayos, actos y biberones», como ha confesado a Efe.
Después de que las dos abuelas fueran «fundamentales» para criar a su hijo anterior, que tiene ahora 10 años, la cantante tiene que organizarse con su marido, que es su mano derecha «personal y profesional», para el cuidado del recién nacido.
«Nunca me he planteado anteponer mi carrera a mis embarazos, he intentando encajarlos en ella», ha añadido la cantaora, ahora «totalmente volcada» en los próximos ensayos de su nuevo espectáculo.
Preguntada por sus nuevos proyectos, ha avanzado que espera que, en un futuro, «Tierra a la vista» pueda concretarse también en un posible disco de estudio, que la lleve a interpretar rancheras, tangos, boleros, salsas y otros estilos.
Respecto a su colaboración con la actividad benéfica, ha manifestado que para ella supone «un gustazo» poder prestar su imagen y su cara y poder ayudar a los demás, sobre todo porque se trata de algo realmente «rentable» para la sociedad.
