Bilbao, 6 mar (EFE).- El director de cine David Trueba ha defendido hoy que la cultura en España esté fuera de la pelea ideológica y partidista como ocurre en los países del entorno, al considerar que debe ser «un rendimiento económico y una imagen de ciudad y país».
Trueba ha expresado esta postura en declaraciones a los periodistas antes de participar en una de las mesas redondas del llamado Forum d’Avignon que se celebra en Bilbao con el objetivo de promover la industria cultural.
«No verás nunca, jamás, un ministro de Cultura francés pelearse con un gremio artístico, o un ministro de Cultura británico tener un enfrentamiento con los artistas», porque «son cosas que tienen que estar por encima de la pelea partidista», ha sostenido.
El cineasta no cree que hubiese sido necesario «un Ministerio de Cultura para que alguien pintara las Cuevas de Altamira, y sin embargo, los ministros de Cultura de los siguientes siglos han vivido de presumir de las Cuevas de Altamira».
En opinión del director de cine, la cultura «es más un rendimiento económico, una imagen de ciudad y país».
Sobre los políticos, Trueba ha opinado que, en general, «tienen la tendencia a pensar que todo lo resuelven ellos desde sus despachos», lo que les lleva a un «cierto engreimiento» cuando en todas las profesiones es buena la humildad.
A su entender, las ciudades que tienen «una oferta cultural, una actividad cultural, una vida cultural», gozan de una imagen exterior que hace que sean ciudades que la gente quiere visitar, «que incluye en sus agendas».
«Nos llevan bastante ventaja países mucho más pequeños como Finlandia, Islandia y Suecia, o también ciudades que a veces viven aisladas dentro del propio circuito norteamericano, como Chicago y San Francisco», ha añadido, «pero que siguen estando en el mapa gracias a su actividad cultural «.
Trueba ha moderado hoy el debate «los artistas como promotores del cambio cultural y social de las ciudades» en el Forum d’Avignon, del que ha dicho que tiene una «actitud siempre muy dirigida hacia el impacto económico de la actividad cultural, algo que no es habitual aquí».