Foto: Franziska Gabbert/dpa-tmn

(dpa) – Amarillo, verde y rosa neón: los colores fluorescentes son muy llamativos, pero su uso excesivo puede llegar a hacer arder los ojos.

La nueva tendencia del color neón en la decoración del hogar llega, por lo tanto, en pequeñas dosis, tal como se ha podido apreciar en la última edición de «Ambiente», feria internacional líder del sector de bienes de consumo que se celebra anualmente en la ciudad alemana de Fráncfort.

«Los colores neón son un acento que da sensación de frescura», explicó la analista de tendencias Gabriela Kaiser. «La bueno es que no los necesitas para mejorar la estética, pero puedes añadirlos como detalles atractivos», añadió.

Tanto en los stands de la feria como en la exposición adicional de tendencias, los colores neón estuvieron presentes, pero su uso fue comedido.

A modo de ejemplo: un tazón de cerámica del artista surcoreano HoJung Kim, de discreto color blanco-grisáceo por fuera y deslumbrante rosa neón por dentro. O una cesta de hecha por refugiados para la ONU con detalles en amarillo o naranja fluorescentes.