Hoy en día el conocimiento que hay en cuanto a tipos de tés e infusiones es mucho mayor que el de hace unos años, esto no es de extrañar pues gracias a muchos avances se empiezan a conocer alimentos, condimentos y por supuesto variedades de té  de todo el mundo que eran desconocidas en el pasado por ser de culturas muy lejanas a la nuestra, pues si alguna vez has ido a una tetería o un tea shop habrás descubierto que detrás del té hay todo un universo de sabores y aromas por descubrir.

Lo principal en cuanto a conocer las distintas variedades de té es saber primero qué tipos existen, ya que a partir de estos tés se harán las distintas mezclas. Para tener más conciencia sobre el té, es necesario indagar en los tipos de té que existen, los cuales se usan como base a la hora de realizar mezclas asombrosas de sabores.

Variedades de té

Todos los tipos de té ya sea té negro, rojo, blanco…. provienen de la misma planta la “Camellia sinensis”. Las hojas se que utilizan para fabricar el té se recolectan de las plantas adultas, pero las hojas recolectadas son brotes muy jóvenes. Estos brotes se recolectan a mano con mucho cuidado, los cuales se transportan a la fábrica de té donde se aplicarán distintos procesos de elaboración para conseguir los distintos tipos de té que tenemos hoy en día, los cuales se mencionan a continuación:

  • Té negro. Este tipo de té conocido ampliamente debido a su uso en gran número de mezclas de té, así como en el tan conocidísimo breakfast tea, es el té que más contenido en teína tiene, esto es debido a que ha sido sometido al proceso de oxidación donde se ha oxidado completamente, otorgándole ese color, sabor y aroma tan característico de esta variedad. Ejemplos muy conocidos de mezclas que se hacen con el té negro son el té Darjeeling, Assam o el Ceylon
  • Té fermentado o dark tea. Esta variedad de té,  a diferencia del té negro no ha sido sometido a una oxidación, si no que ha sufrido un proceso de fermentación. Debido a que se obtiene mediante fermentación y no mediante la oxidación su contenido en teína es muy bajo en comparación con otros tipos de tés. Los tés fermentados más conocidos son entre otros el Puerh y el Hei Cha.
  • Té Oolong. Esta variedad de té se conoce también como té azul, esto puede llevar a confusión ya que cualquiera esperaría al pedir un té azul que le trajeran una taza con un té de color azul, pero lo cierto es que el té Oolong al ser preparado adquiere un tono más parecido al té verde. Este tipo de té sufre una oxidación media, por lo que no llega a tener un sabor tan potente como el té negro pero no es tan suave como un té blanco y su contenido en teína es menor al del té negro pero sin llegar a ser equiparable al de un té que no ha sufrido una oxidación. Esta variedad es muy apreciada en China y Taiwán.
  • Té verde.Este tipo de té no se somete a ningún tipo de oxidación durante su procesado, una vez se recolecta simplemente se deja secar. Se ha hecho muy famoso en occidente por sus beneficios sobre la salud, pero es originario de China, Japón y Vietnam. Dentro de esta variedad se encuentra el matcha, el cual es té verde molido y sus usos son muy diversos tales como ingrediente en recetas de cocina  hasta su uso en la ceremonia del té.
  • Té blanco. El té blanco o té de la belleza, es muy apreciado pues tiene un alto poder antioxidante. Se ha comentado que las hojas de té recolectadas son los brotes más pequeños de la planta, pero para conseguir el té blanco los brotes recolectados deben tener una pelusa o vellos llamados “tricomas” de color blanco, los cuales son los culpables de su característico nombre.  Los tés blancos más conocidos son entre otros el Pai Mutan, Silver Needles o el Shao Mee.
  • Té amarillo o dorado. Esta variedad de té proviene de China. Se puede clasificar entre el té verde y el té blanco. Es conocido por ser un buen antioxidante al igual que el té blanco y por ser diurético como el té verde.

A partir de estos tés se realizan todas las mezclas que dan como resultado los tés que tanto conocemos, como es el caso del té earl grey, el cual se hace a partir de té negro aromatizado con aceite de naranja de bergamota. Para poder hacer mezclas se hace uso de todo tipo de cítricos, aceites esenciales, hojas de plantas, frutas e incluso condimentos. En este punto ya entra en juego la creatividad y originalidad que tenga cada persona a la hora de mezclar aromas y sabores para obtener mezclas únicas y sorprendentes de tés.