Aunque sea un poco irónico, el continente donde se inició la vida del hombre, es el más desfavorecido en la actualidad. Las dificultades económicas son impresionantes para algunos habitantes, pero la inimaginable fuerza de sus ciudadanos les hace afrontar estos problemas con una sonrisa y ojos iluminados como en ningún otro sitio.

A diferencia del resto de los continentes, sus maravillas no se encuentran en sus construcciones sino en la tierra rojiza que forma paisajes imposibles de olvidar, las selvas que oxigenan el planeta como en ningún otro sitio, los hábitats que arropan a las especies más imponentes y antiguas durante la noche, pero más allá de todo esto África es su gente.

Etiopía, la tierra indomable

Este ha sido el único país que no pudo ser tomado por ninguna potencia durante las épocas de la colonización. Su pueblo orgulloso y guerrero conocía el territorio a la perfección y tomaron ventaja de ello como en ninguna otra parte se pudo.

Los amantes de la naturaleza se maravillarán con las montañas Simien, las cuales se elevan a 4000 metros sobre el nivel del mar. Aquí los animales salvajes, entre los que destacan los monos y cabras, pasean con libre albedrío sin hacer caso alguno a los humanos que pisan sus tierras.

En el lado contrario, se puede encontrar la depresión de Danakil. Un sitio ideal para los amantes de los riesgos, puesto que en esta zona yace el lago volcánico Erta Ale y las temperaturas pueden alcanzar los 50 grados centígrados.

Santo Tomé y Príncipe

A diferencia del resto, el país ha sido uno de los pocos que ha logrado escapar de los elevados focos turísticos. De hecho, es bastante difícil acceder a la isla. Para ir, los turistas tienen que recurrir a estos viajes de Pangea para viajar a santo tome y principe o conseguir otra de las pocas empresas que ofrecen este trayecto. Los aviones únicamente salen desde Lisboa.

Lo impresionante de este país es que sus habitantes conocen muy bien sus riquezas y no se dejan llevar por las modas y gustos generalizados en el resto del mundo. En su lugar, han realizado inversiones muy bien estructuradas en el sector del ecoturismo, para mantener la esencia que hace de este lugar, un paraíso.

Una de las atracciones principales es la aguja volcánica de Cão Grande, la cual mide unos 600 metros de altura y forma parte del paisaje que se forma en el Parque Natural Ôbo. Además, éste es el hogar de un gran número de tortugas marinas, las cuales van a Praia Grande o Jalé para poner sus huevos, como también de ballenas que se pueden ver fácilmente en un pequeño viaje por barco.

Sudáfrica, el gran hogar de la fauna silvestre

El país natal de Nelson Mandela es un sitio que vale la pena destacar. Ciertamente, es el país más occidentalizado y uno de los más desarrollados dentro del continente, pero su historia reciente y su diversidad visual hacen que merezca la pena nombrarlo en este listado.

Ciudad del Cabo es una de las urbes que mayor inspiración generan de toda África. Por un lado, las elevaciones naturales crecen desde el sur hasta llegar a la cima de la famosísima montaña Table Mountain, para después volver a bajar hasta las increíbles playas. En esta ciudad se encuentra el Museo del Distrito 6, donde se puede aprender mucho sobre la idiosincrasia y los guetos de la localidad.

Otra ciudad que resalta en este país es Johannesburgo, lugar donde se encuentra Soweto, la cuna del mismísimo Nelson Mandela. En sus cercanías se encuentra el Parque Nacional Kruger, donde se encuentran las mayores reservas animales de todo el continente y desde el cual se pueden observar desde leones, elefantes, rinocerontes y búfalos, hasta leopardos, cocodrilos e hipopótamos.