Foto: Andrea Warnecke/dpa-tmn

(dpa) – El pan proteico, que está tan de moda en Europa, tiene un valor mucho más alto en proteínas que los demás panes y suele ser considerado una buena alternativa a la hora de adelgazar o de cuidar un poco la línea. ¿Pero es realmente así?

La receta consiste en reemplazar parte de la harina con proteínas vegetales, en particular con trigo y legumbres. El resultado es un pan que tiene entre un 20 y un 26 por ciento más de proteínas, es decir, tres veces más que los panes clásicos integrales.

Existen estudios científicos que aseguran que comer menos hidratos de carbono y más proteínas por la noche favorece la reducción de peso, pero lo fundamental si uno quiere adelgazar es observar el valor total de calorías ingerido durante el día, advierten los especialistas.

«Y en ese sentido los panes proteicos no representan ninguna ventaja», apunta Silke Noll, nutricionista de una organización de protección al consumidor en Alemania. «El contenido calórico de esos panes suele ser incluso mayor que el de los panes comunes porque, al incluir más cereales, semillas y legumbres en su preparación, contienen más grasas.»