Berlín, 17 feb (EFE).- Los reyes de los belgas, Felipe y Matilde, realizaron hoy su primera visita oficial a Alemania desde que accedieron al trono el pasado 21 de julio, cuando Felipe sucedió a su padre, el rey Alberto II.
Los monarcas, acompañados del primer ministro belga, Elio Di Rupo, comenzaron su jornada en la capital alemana con el alcalde, Klaus Wowereit, con el que realizaron una visita a la Puerta de Brandeburgo, símbolo emblemático de la ciudad.
Posteriormente fueron recibidos con honores militares por el presidente germano, Joachim Gauck, en el palacio de Bellevue, residencia del jefe del Estado, donde se ofreció una comida en honor de la pareja real.
Gauck recordó en su encuentro los desastres acaecidos en ambos países a causa de las dos guerras mundiales, y se mostró «agradecido y contento de que hoy sea posible, recordarlas juntos».
El presidente alemán también rememoró cómo tras el final de la Segunda Guerra Mundial, y a pesar de que tropas nazis habían ocupado Bélgica, ésta fue una de las primeras naciones que retomaron las relaciones diplomáticas con Alemania, algo que el país germano «no olvidará».
Tras el almuerzo, en el que los invitados degustaron rodaballo, ciervo y albóndigas rellenas, Felipe y Matilde se entrevistaron con la canciller alemana, Angela Merkel.
El último acto de su apretada agenda en Berlín fue la clausura de la IV Conferencia germano-belga, celebrada en el Ministerio de Asuntos Exteriores, donde les recibió su titular, Frank-Walter Steinmeier.
La visita de los reyes belgas se enmarca dentro de la gira que están realizando durante los meses de febrero y marzo por Europa.
Previamente a la visita efectuada hoy a la capital alemana, los monarcas viajaron el 6 de febrero París, el día 19 se dirigirán a Roma y el 13 de marzo será el turno de Londres.