Las grandes empresas se preocupan más por factores externos que por los internos

Las empresas son el principal motor de la economía de un país, retroalimentándose continuamente, cuando las empresas van mal por cualquier circunstancia, la economía se resiente, y viceversa, es por ello que una gran influencia en este sentido lo tienen las empresas que conforman el Ibex-35, que es un termómetro en bolsa que mide la situación de las 35 organizaciones que más influyen a nivel nacional.

Llegar a ocupar un puesto de directivo en este tipo de organizaciones es muy complejo dada la importancia de las decisiones a tomar, prácticamente imprescindible el realizar un máster en dirección de empresas, gozar de años y años de experiencia en puestos menores e ir creciendo hasta poder llegar a este punto. Una vez aquí, las responsabilidades son muchas y con una gran repercusión.

Los medidores financieros acerca del Ibex-35 suponen un fiel reflejo de la situación no solo de estas empresas sino de la economía de un país, funcionan por ejemplo para medir el éxito de ciertas políticas puestas en marcha. Y aunque en España se hayan vivido recientemente episodios que han generado cierta incertidumbre tanto a nivel nacional como internacional, que se pensaban podían tambalear los cimientos de la situación económica del país y afectar directamente a las grandes empresas, estas mismas están coincidiendo en algo muy diferente a día de hoy.

Recientemente, varios gestores de grandes empresas del Ibex-35 están coincidiendo en que el peligro para la economía no se encuentra en factores internos, sino que más bien los riesgos proceden del exterior, así apuntaba por ejemplo el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, que ha dicho que es posible que suban los intereses acorde con movimientos proteccionistas, que afectarían a España al ser esta una economía muy abierta. Otros directivos coinciden con este apunte pero destacan que el crecimiento económico del país se mantiene, a pesar de haber bajado el ritmo, lo que aporta un extra de estabilidad que se debe conservar.

Esta desaceleración se hace notar en empresas del sector turístico, que es el que más ha contribuido a mejorar la economía del país en los últimos años, empresas como Meliá, NH o Aena han mejorado su valor en bolsa pero solo la mitad de lo que lo hicieron el mismo periodo del año pasado, esto indica justamente lo que se comentaba anteriormente, la economía crece pero lo hace a un ritmo cada vez más bajo.