(dpa) – El escándalo por la manipulación de gases, las preocupaciones por el clima y las transformaciones en el sector obligan a la industria automotriz a actualizarse de forma permanente.

¿Sueño o realidad? El prototipo AVTR, en el stand de Mercedes en la CES. Foto: Thomas Geiger/dpa-tmn

Hasta el 10 de enero, el sector mostró en la feria electrónica CES en Las Vegas que está preparado para el futuro con la presentación de diseños espectaculares, motores limpios, asistentes inteligentes y originales soluciones de infoentretenimiento que tienen como fin demostrar que los automóviles, así como sus fabricantes más establecidos, siguen teniendo futuro.

Personas, máquinas y naturaleza en armonía

En ningún otro lado esto quedó tan claro como en el stand de Mercedes Benz: allí, inspirado en la película «Avatar», de James Cameron, el Vision AVTR promovió el hermanamiento entre tecnología y medio ambiente: un diseño inspirado en la naturaleza, un motor eléctrico que no genera emisiones y una batería que se puede compostar.

La idea es que esta imagen de ensueño de los diseñadores se convierta en una limusina de lujo sustentable que, en palabras del jefe de Mercedes Benz, Olla Källenius, respete las fronteras del planeta pero no ponga límites a las personas en su libertad individual.

Mientras Mercedes mira hacia el futuro y se vuelve casi filosófico, los otros fabricantes tienen los pies un poco más en la tierra y no miran hacia un futuro tan lejano: con distintos modelos, BMW, Audi o Chrysler permitieron tener un panorama de cómo se verá la próxima generación de coches eléctricos por dentro y cómo habrá que usarlos.

Al mismo tiempo, aparecen algunos nuevos competidores. Hace tiempo existen actores como la start-up eléctrica Byton. Y si bien Henrik Fisker tiene una nueva empresa y un nuevo auto con el vehículo utilitario deportivo eléctrico Ocean, es como diseñador jefe de Aston Martin y creador del vehículo deportivo híbrido deportivo Karma un viejo conocido.

Sony muestra su primer auto propio

La empresa de electrónica Sony mostró con su Vision-S su primer desarrollo para un automóvil propio. Sin embargo, el gigante de la electrónica no brindó en la feria informaciones oficiales sobre sus intenciones.

Sin embargo, ningún visitante cree que vaya a fabricar en serie su limusina de forma aerodinámica de casi cinco metros de largo. Más bien, esta pieza es vista como un portador de tecnología con el que Sony busca ser tenido en cuenta como proveedor de soluciones de infoentretenimiento.

Las viejas marcas se elevan al cielo

Mientras salen a las calles cada vez más fabricantes, las marcas establecidas apuntan al cielo: después de Audi y Mercedes, ahora presentó su taxi aéreo Hyundai, cuya idea es desarrollarlo en serie junto al servicio de viajes Uber. Los primeros vuelos de prueba se realizarán a mediados de la década y la idea es que 15 años después se estén usando de forma masiva.

¿Pasó la euforia por el automóvil completamente autónomo?

Sin embargo, la feria de referencia para la generación iPhone también deja en claro que algunos temas se pueden caer rápido, como la conducción autónoma. Hace dos o tres años, en Las Vegas, parecía que los coches automáticos conquistarían pronto las calles. Hoy día, el sector perdió algo de impulso y por ahora no quiere saber nada de la autonomía, al menos en relación a los automóviles.

«A largo plazo habrá sobre todo sistemas fuertes de asistencia que aumentan el comfort y la seguridad, pero sin eximir al conductor», afirmó el proveedor ZF de la ciudad aleman de Friedrichshafen.

Los expertos argumentan que para todas las demás tareas, los obstáculos son demasiado altos y las autoridades demasiado lentas. Prefieren apostar a la cantidad y presentan un sistema completo de sensores y electrónica gracias al cual el precio final para los clientes que quieran manejar casi sin usar las manos puedan hacerlo por menos de 1.000 euros (1.109 dólares).

En tanto, Bosch presentó un sistema invisible para proteger del sol y Continental un panel de instrumentos cuya superficie oscila y que pueden reproducir música sin altavoces.

El asiento ZeroG-Lounger de BMW, en tanto, se puede correr mientras se conduce más hacia atrás que nunca antes y promete más comfort.

Por Thomas Geiger (dpa)