(dpa) – El color marca considerablemente el carácter de un cuarto de baño. Un blanco frío transmite la sensación de higiene estricta. Unas paredes de color terracota y suelos de madera propician un estado de ánimo mediterráneo. Y los azulejos de color azul oscuro tranquilizan.

Para los que prefieren variantes sutiles: azulejos en colores pastel. Foto: Villeroy und Boch/Vereinigung Deutsche Sanitärwirtschaft (VDS)/dpa

Pero el color no sólo influye en el ánimo. «Los colores oscuros harán que el espacio parezca más pequeño», dice la diseñadora de interiores Ines Wrusch. «Quien pinte todas las paredes de azul oscuro en un ambiente pequeño se sentirá como en una cueva».

Influir en la estructura del espacio con paredes coloridas

Claro que alguna pared suelta pintada de algún color, incluso de azul oscuro, pueden hacer que un cuarto de baño se vea más agradable y armónico.

«Si una pared es algo más oscura que el resto, ópticamente avanzará hacia el ambiente», explica Wrusch. «Eso puede ser útil en cuartos de baño más bien tubulares».

Los ambientes muy altos se vuelven ópticamente más bajos «si el techo está pintado con un color ligeramente más oscuro que las paredes», subraya la diseñadora.

Los expertos recomiendan además tener en cuenta los estados de ánimo que se asocian a los diferentes colores a la hora de elegir: «Los tonos azules y verdes tienen un efecto tranquilizador y relajante, mientras que la gama de los tonos amarillos y rojos es estimulante», explica Jens Fellhauer, experto en azulejos cerámicos.

Hay que tener en cuenta que los azulejos duran más que la pintura, por lo que en ese caso la elección del color debería ser especialmente cuidadosa.

«Revestir paredes y suelos con azulejos determina la atmósfera de un baño por más de 25 años, según el promedio alemán», dice Fellhauer. «Por eso la mayoría de los clientes no se rigen por la moda, sino sobre todo por lo que les gusta y se adecúa bien al espacio».

La tendencia son decoraciones vintage o étnicas

Actualmente la tendencia es alejarse del blanco neutral. En vez de eso, se apuesta mucho, según Fellhauer, por azulejos estampados, con decoraciones vintage o étnicas. Lo mismo vale para los azulejos imitación madera.

También están de moda los llamados azulejos subway, que se colocan desplazados y que toman su nombre de su utilización en estaciones de metro, sobre todo en París.

De esta manera, también se puede diseñar el baño de forma bien colorida o en combinaciones monocromáticas de diferentes tonos de una misma familia de colores. Están de moda los tonos verdes así como los rojos y azules apagados. También hay azulejos en diferentes tonos pastel para quien prefiera algo más sutil.

En cuanto a las decoraciones, predominan las que son atemporales. Muchas veces muestran diseños geométricos abstractos o florales modernos. Otras, los efectos de tono sobre tono son tan sutiles que sólo se reconocen si se los mira una segunda vez.

Pasteles, grises y beige como variantes más sutiles

Quien quiera mantenerse alejado de los colores y diseños de moda, estará satisfecho con pinturas clásicas. «El blanco siempre va bien. Quien quiera algo más suave, puede elegir un pastel. Entonces el efecto no es tan frío», dice el experto Jens R. Wischmann. «También son bonitos el gris o el beige, que armonizan bien con diseños escandinavos».

Incluso el negro es una posibilidad con los accesorios adecuados, «siempre y cuando el espacio no sea demasiado pequeño. Con grifería y accesorios en oro y plata, queda realmente refinado».

No es un detalle menor que en el baño no se vea cada pelo o cada pelusa. Con superficies blancas o negras, se ven mucho. Así que quien quiera una opción más fácil de mantener limpia, debería optar por superficies con estampados o por azulejos vidriados.

«Las manchas de agua u otras partículas llaman menos la atención sobre azules con algún diseño o una superficie estructurada», afirma Fellhauer.

Por Katja Fischer (dpa)