Cómo realizar correctamente copias de seguridad y traspasos de datos

(dpa) – Los datos de nuestro ordenador son un tesoro, por eso hay que tener una copia de seguridad si, desgraciadamente, ocurre un impreviso.

Lo ideal sería que realizar una copia de seguridad de datos a gran escala no comenzara cuando se compra un nuevo ordenador o teléfono inteligente.

Un clásico: un disco duro externo es un recurso ideal para tener una copia de seguridad de los datos del ordenador. Foto: Henrik Josef Boerger/dpa-tmn

Jan Schüssler, de la revista especializada «c’t», aconseja la «regla 3-2-1», según la cual debería haber tres copias de los archivos importantes, incluyendo el original. Por eso recomienda a los usuarios que utilicen al menos dos medios diferentes, como un disco duro externo y un servicio de almacenamiento en la nube.

La razón es clara: «Si se tienen dos discos duros idénticos, siempre es posible que no falle uno solo», explica Schüssler. Una de las copias debe ser almacenada fuera de casa o la oficina. La razón es un poco extrema: «Si la casa o la oficina se queman junto con el ordenador, al menos los datos estarán seguros».

Ya se trate del almacenamiento en un disco duro o en una memoria USB: el medio elegido dependerá de qué se quiera copiar. Schüssler se decanta por un lápiz USB si solo se quieren almacenar unos pocos documentos o fotos.

Si se trata de un número reducido de archivos, los datos almacenados en la nube pueden ser cargados más tarde en el nuevo ordenador o teléfono inteligente. «Esto también funciona con la agenda de contactos o los favoritos del navegador», explica Rainer Schuldt, de la revista de informática «Computer Bild».

La ventaja de la nube es que no hay que preocuparse por la estabilidad y seguridad de los datos. «Con un disco duro externo, hay que tener cuidado de no perderlo o destruirlo», advierte Schüssler.

Por otra parte, el proveedor de almacenamiento en la nube debe ofrecer un servicio fiable a sus usuarios. Lo ideal es que todos los datos cargados estén cifrados de extremo a extremo y que solo el propio usuario conozca la clave.

Para hacer una copia de seguridad de todos los programas y datos de un ordenador, lo que en términos técnicos se conoce como «backup» o copia de respaldo, Schuldt recomienda los programas específicos existentes para Windows.

O, para los usuarios de ordenadores Macintosh, la solución de copia de seguridad Time Machine integrada en el sistema de los ordenadores de Apple. De esta manera se puede restaurar toda la información en un nuevo ordenador.

En el caso de Windows, el programa «Duplicati» es la recomendación de Schüssler, quien avisa que, por defecto, las copias de seguridad no están encriptadas. La opción de encriptación de la contraseña debe ser activada, preferencia que también está disponible en muchos otros programas.

El propio Windows también contiene una función para hacer una copia de seguridad. «Sin embargo, no lo recomiendo», avisa Schüssler. La función no fue desarrollada desde la versión de Windows 7.

La publicación «c’t» tiene su propia herramienta gratuita. Se llama Wimage y utiliza funciones ya incluidas en Windows 10. Con esta herramienta, toda la unidad C, incluidos todos los ajustes, se puede guardar en un archivo de imagen.

Al hacer reinicio en otro ordenador, lo normal es que pareciera que se pide la instalación del sistema operativo desde cero. «En cambio, el programa de instalación obtiene una imagen diferente del disco duro, que en realidad es la copia de seguridad», explica Schüssler. Este programa está dirigido a usuarios avanzados.

Schüssler aconseja comprobar de vez en cuando si la copia de seguridad está en buen estado, es decir, si se puede acceder a los datos. «Si se tiene otro ordenador a mano, es recomendable hacer la prueba en él», recomienda.

«Quien quiera transferir un software comprado suele tener un código de activación», explica Schuldt. A menudo este código está vinculado al ordenador en el que se instala por primera vez el programa.

Por lo tanto, primero hay que desinstalarlo del ordenador y volverlo a instalar en el nuevo y registrarlo otra vez con el código de activación.

Según Schuldt, mover los correos también es relativamente fácil. Esto se debe a que se suelen enviar y recibir a través del llamado protocolo IMAP.

«Con IMAP, los originales siempre se almacenan en el servidor del proveedor», explica Schuldt. Así que solo hay que configurar la cuenta de correo en el nuevo ordenador. De este modo, todos los mensajes y carpetas se sincronizan automáticamente con el servidor y así no se pierde nada.

Puede darse el caso de que las cuentas de correo sean operadas según el protocolo POP3, algo que actualmente es bastante raro y poco práctico.

«Con POP3, los correos se descargan en el ordenador desde el servidor y desaparecen de éste», advierte Schuldt. Quien todavía tenga cuentas POP3, debe archivar los correos manualmente en un disco duro externo cuando tenga que cambiar de ordenador. Luego podrá importarlos al hacer la nueva instalación.

Por Bernadette Winter (dpa)