Foto: Monique Wüstenhagen/dpa-tmn

(dpa) – Las bocas bien maquilladas suelen verse perfectas, con contornos bien delineados y un color uniforme. ¿Pero cómo se logra esto?

En primer lugar, se necesita un delineador de labios, con el que se marca el contorno antes de aplicar el color. El delineador es especialmente importante en el caso de los colores fuertes y permite una mejor definición. Luego hay que difuminar ligeramente la línea para que no quede tan marcada.

Otra alternativa es el “freno para labial”: se trata de un lápiz que evita que se corra el pintalabios y que es, en realidad, un delineador transparente. La ventaja de este lápiz es que permite delinear pero se puede usar con muchos colores, no sólo el del lápiz de labios favorito. Sin embargo, este lápiz no permite agrandar ópticamente los labios o corregir defectos: eso solo se puede hacer con el delineador tradicional.

Para una boca perfecta, lo ideal es que el maquillaje dure y no se corra cuando se come. Para eso sirven los productos de alta duración, que suelen llevar la etiqueta de “long lasting”. También puede ser de ayuda colocar sobre la boca un poco de base de maquillaje antes de pintar los labios.

Por otra parte, vale recordar que los labios bien cuidados hacen durar más el maquillaje. Por eso es importante hacerse cada tanto un peeling labial y usar bálsamo, sobre todo en los días más fríos.

Por último, una vez aplicado el color, elimine el exceso apoyando los labios suavemente sobre un papel tisú.