Ourense, 7 mar (EFE).- ‘¿Por qué un psicólogo? Desmontando el miedo’. Bajo este título el especialista Andrés Sampayo tratará de terminar con «ese pánico» a acudir a consulta, asociado a la idea errónea de que necesitar la ayuda de uno de estos profesionales «es estar loco».
Este experto gallego defiende en una entrevista con Efe la tesis de que cuando se tiene un problema solamente hay una vía: «Enfrentarse a él es la forma de superarlo, y nunca seguir evitándolo».
Desde su experiencia profesional ha observado la reticencia a solicitar las pautas de un psicólogo motivada por los equivocados estereotipos que asocian estas citas a una enfermedad mental.
Sin embargo, «la mayor parte de los pacientes no tienen una patología mental», sino que se enfrentan a «una dificultad vital, un momento de duda» y necesitan apoyo profesional.
En su día a día, Sampayo comprueba ese temor con «llamadas de teléfono que se cortan» o «primeras citas» a las que luego nunca se acude.
«Es un miedo en parte lógico», señala. «En el cara a cara uno tiene que exponer parte de sus miserias, hay que ser honesto y sincero para solucionar el problema».
Eso supone «contar cosas íntimas a una persona que a priori no conocemos», lo que puede «resultar ansioso», aunque «hay otras personas que lo afrontan de manera más normal».
Todos estos temores pueden variar atendiendo al lugar o a la edad, en términos generales.
En opinión de Sampayo «en las grandes ciudades la apertura es mayor». Además apunta, en el caso de Galicia, que las personas del norte son «más cerradas» y también suelen tener más problemas «por temas relacionados con la luminosidad».
De este mismo modo aprecia diferencias según la edad. «La gente mayor tiene más grabada esa idea de que una persona es como es y no puede cambiar, los conceptos de que la personalidad es una están mucho más afianzados», lo que se traduce en que «las terapias son mucho más complejas».
En el caso de los jóvenes «son mucho más abiertos», pero están también expuestos a más problemas «como relaciones personales o laborales, sobre todo teniendo en cuenta la situación actual».
Pero en todo este proceso de dar el paso y solicitar ayuda profesional en según qué ocasiones entra en juego la parte del apoyo familiar o del resto del entorno más cercano.
Aunque «lo mejor es que sea la persona quien tome la decisión» teniendo en cuenta que «nadie cambia si no quiere cambiar».
Pese a que existe esa idea de que «siempre estamos pensando que no necesitamos ayuda», muchas veces esto trae como consecuencia que se vayan «agrandando las dificultades, añadiéndose problemas secundarios».
Ante toda esta situación, las conferencias de Sampayo tratan de acercarse a las personas.
Además de explicar las diferentes escuelas de psicología y tipos de tratamiento, los asistentes «podrán hacer preguntas y darse cuenta de que ir a un psicólogo es mucho más normal de lo que creen, no se trata de estar loco, sino de tener dificultades en el día a día».
La próxima cita será este sábado a las 12:30 en la Asociación Sociocultural Santa Marta de Santiago de Compostela.
Alba Chao