(EFE).- La actriz Sandrine Kiberlain y el actor Guillaume Gallienne se alzaron hoy con el premio César a la mejor actuación, categoría en la que competían, respectivamente, por «»9 mois ferme» y «Les garçons et Guillaume, à table».
La candidatura femenina en esta 39 edición de los premios cinematográficos galos estuvo especialmente disputada, con la nominación, entre otras, de Léa Seydoux, por «La vie d’Adèle»; Catherine Deneuve, por «Elle s’en va», o Bérénice Béjo, por «Le passé».
El discurso de Kiberlain centró su atención en el director de esa película, Albert Dupontel, y en todos los realizadores que han confiado en ella en sus 20 años de carrera.
«Actuando es como me siento mejor», indicó la intérprete, que en la comedia «9 mois ferme» encarna a una jurista que, contra todo pronóstico y sin planearlo, se queda embarazada de uno de los delincuentes más buscados.
Gallienne, director también de la cinta en la que actúa, se disputaba ese premio, entre otros, con Mad Mikkelsen, por «Michael Kohlhaas»; Mathieu Amalric, por «La Venus à la fourrure»; el propio Dupontel o Fabrice Luchini, por «Alceste à bicyclette».
Su cinta, autobiográfica, explora la relación del cineasta con su madre y era la favorita de esta edición con un total de diez candidaturas, que se materializaron al final de la noche en cinco de esos premios, incluidos el de mejor película, mejor ópera prima, mejor adaptación y mejor montaje.