Madrid, 19 feb (EFE).- «Como el que se independiza de sus padres», David Otero, más conocido artísticamente como El Pescao, ha dejado de lado las multinacionales para elaborar un nuevo disco por su cuenta y riesgo desde un hogar propio con cocina abierta para que experimente y participe en la receta el que lo desee.
«Todo empezó hace años, cuando comencé a vivir la música de una manera que me alejaba de las grandes industrias, porque lo que me daban era distinto de lo que quería conseguir», ha explicado hoy el ex integrante de El Canto Del Loco en una rueda de prensa en Madrid.
Fue en Buenos Aires, ciudad en la que residió a lo largo del último año y en la que compuso el que será su segundo disco en solitario, donde decidió darle la vuelta a las rutinas habituales de la gran industria, acabando con el secretismo tradicional: «¿Y si compartiéramos la música antes de que salga el disco?», se retó.
Así se le ocurrió montar, o más bien desmontar, todo el proceso de elaboración de su álbum, previsto para septiembre, y exponerlo al público siete meses antes de que vea la luz, lo que una multinacional vería «como un error», ha señalado.
Se trata, en definitiva, de que la gente vea qué hay detrás: las maquetas, la grabación, las reuniones de mercadotecnia e implicarla a través de su página web oficial, permitiéndoles por ejemplo, en esta fase, que escojan la última de las diez canciones que compondrán el disco.
Es «una transformación de la música desde la música», ha resumido Otero, que ha lamentado que «a veces un disco es como un polvo rápido, porque lo escuchas y te enamoras un poco, pero enseguida pasas al siguiente».
«A nosotros nos interesa generar amor, una relación estable y duradera», ha añadido el artista, que se halla «en uno de los momentos más bonitos de su vida.
En esta aventura que corre de su bolsillo -«nos estamos tirando a la piscina, pero el que no arriesga no gana», ha reconocido- necesitaba un compañero de viaje «valiente» y pensó en la empresa de Carlos Jean MUWOM, especializada en buscar vías alternativas y originales para la música en pleno siglo XXI.
«La gente cada vez demanda más transparencia con sus artistas», ha valorado Roberto Carreras, socio director de MUWOM, siguiendo la idea de que «abrir la cocina del restaurante al cliente no le quita valor a la comida».
Una vez que los seguidores de El Pescao decidan a través de sus votos en las redes sociales cuál es la décima canción de su nuevo disco, el artista viajará a Londres del 15 de marzo al 15 de abril para grabarlo con el alemán Max Dingel, al que eligió por su trabajo con el disco de Miss Caffeina, «De polvo y flores».
Entre dos y cuatro personas serán partícipes in situ de esa fase y prestarán sus voces para la grabación.
No acabarán ahí las aportaciones foráneas, ya que se ha pensado abrir al público mediante «streaming» las reuniones del equipo y permitir a la gente que proponga ideas a través de las redes.
Y así, este «making on», han dicho sus responsables, además de como fuente de compromiso con sus potenciales compradores, funcionará como una guía para artistas noveles sobre cómo se hace un disco.
Es una nueva forma de pensar el negocio musical, con el seguidor «justo enfrente» del músico, para que pueda «observar, participar, votar y elegir». Ahora, ha dicho Otero, «solo queda empezar».