El otoño es la época del año en la que muchas personas pasan de las camisetas a la camisa, eso no quiere decir que no se hayan usado durante el verano. En la recta final del verano muchas personas miran armarios, lavan prendas y recuperan las camisas que mejor se ajustan a su estilo de vida. Y en caso de no contar con ellas, siempre queda la opción de irse de compras.

A la hora de recuperar las camisas del armario, es habitual encontrarse con prendas que siguen encajando con nuestra forma de vestir y otras que apenas hemos utilizado. También puede ocurrir que alguna se haya quedado pequeña, que el tejido esté deteriorado o que simplemente ya no nos guste tanto como antes. En cualquier caso, el cambio de estación es un buen momento para volver a prestar atención a una prenda que ofrece muchas posibilidades durante los meses de otoño.
Los colores de las camisas para el otoño
Aunque el blanco y el azul siguen teniendo presencia en los armarios, el otoño también deja espacio para colores como el marrón, el verde oliva, el granate o el beige. Son tonalidades que se pueden encontrar en camisas lisas, de cuadros o de rayas, y que combinan con buena parte de la ropa que solemos utilizar cuando empiezan a bajar las temperaturas.
Una camisa marrón, por ejemplo, puede llevarse con unos vaqueros azules o con un pantalón beige. El verde oliva también combina con el negro, el blanco y diferentes tonalidades de marrón. Quienes prefieren colores más claros pueden seguir utilizando camisas blancas, azules o de tonos crema, sin necesidad de reservarlas para la primavera o el verano.
Los estampados también tienen su sitio. Las camisas de cuadros, especialmente las confeccionadas con tejidos más gruesos, permiten llevar una camiseta debajo y utilizarlas abiertas cuando todavía no hace suficiente frío para ponerse una chaqueta.
La camisa vaquera también tiene sitio en otoño
Entre las prendas que se pueden recuperar del armario está la camisa vaquera. Su tejido permite llevarla sola durante los días más templados o combinarla con otras prendas cuando refresca.
Una de sus características es que no todas las camisas vaqueras tienen el mismo aspecto. Las hay de tonos azules claros, oscuros y con diferentes acabados. También existen modelos más ajustados y otros amplios, con espacio suficiente para llevar una camiseta o un jersey fino debajo.
Con unos pantalones negros, una camisa vaquera azul puede formar parte de un conjunto sencillo para salir a pasear, hacer recados o quedar con amigos. También se puede llevar con pantalones de pana, especialmente en colores como el marrón o el beige.
Y si se prefiere vestir completamente de vaquero, combinar una camisa con unos pantalones del mismo tejido es otra posibilidad. No es necesario que ambas prendas tengan exactamente el mismo tono de azul.
La camisa blanca y las opciones para la oficina
La camisa blanca es otra de esas prendas que pueden utilizarse durante todo el año. En otoño, además de llevarla sola, se puede combinar con un jersey de punto, una chaqueta o un cárdigan.
Para acudir a la oficina, una camisa blanca de corte recto puede acompañarse de un pantalón de vestir negro, gris o azul marino. Las camisas azules y las de rayas finas también tienen cabida en este tipo de conjuntos, siempre teniendo en cuenta las normas de vestimenta de cada lugar de trabajo.
No todas las oficinas exigen vestir de manera formal. En aquellas donde se permite una ropa más informal, las camisas pueden combinarse con vaqueros y calzado cómodo. Una camisa de algodón, por ejemplo, puede utilizarse tanto para trabajar como para salir después, sin necesidad de cambiarse de ropa.
También conviene prestar atención al tejido. Una camisa fina puede resultar suficiente durante las primeras semanas de otoño, mientras que las confeccionadas en franela o algodón más grueso ofrecen otra opción cuando las temperaturas descienden.
Al final, recuperar las camisas no significa tener que renovar todo el armario. Algunas de las que hemos llevado durante el verano pueden seguir utilizándose con un jersey o una chaqueta. Otras, que permanecían guardadas desde la temporada anterior, vuelven a tener su oportunidad. Y si falta alguna, siempre se puede buscar una que encaje con la ropa que ya tenemos y con el uso que realmente le vamos a dar.
